Carmelopoli

lunes, 28 de septiembre de 2009

Fanofobia

Estábamo a domingo por la tarde y el Angelin no había ido a vé toavía a mi ahijaturu, que con lo de la ley del alborto libre y gratuito me he enterao que el niño que va a nasé es el nasituru, asín que el niño que va a sé mi ahijado es mi ahijaturu, aunque el término en latin má conveniente sería Carmelillus.


Lo que estaba disiendo, que era domingo, sai de la tarde, el Jeré (con equi) siguía sin meté un gol en primera y mi cuñao siguía sin ir a vé al Carmelillo. Como lo del Jeré (con equi) no tiene solusión, ni gana que hay de que se solusione, preferí consentrá mis energía en lo del Angelin. Porque es una cosa mu fea, no digo yo que le lleve un regalo, un peluche o un paquete gusanito de La Barraca, pero al meno que vaya a verlo, que va a hasé el niño la confirmasión y el Angelin ni lo conose. Asín que, despué de volvé de residensia, que ya le van a dá el alta a la Asusena me fui a buscá al Angelin.

Estaba sentao, sólo, en la plasa del Mentidero, escuchando con los uriculare Carrusé Deportivo, como un loco cualquiera en una tarde de domingo. Me dio una mijita de pena verlo allí, abandonao como el grupo de Juanfernánde cuando Juan Carlo fichó al propio Juanfernande. Tenía los uriculare puesto y se reía y sonreía con las pamplina de la arradio enmientra que revisaba una y otra vé la quiniela de dó colusna que echa toa las semana porque él quiere sé rico pa podé contratá a la comparsa del Aragón pa que astue en el salón de su casa. Es su sueño, el pobre. Pero pa eso le hase falta una quiniela de catorse, que el caché de los Artista (me refiero al nombre de la comparsa) está por las nube.

Cuando me vio me saludó con ese movimiento de cabesa que la mare del rey hiso una vé y nunca se recuperó y se quitó los uriculare. Despué de la palabrería inisiática habituá pa prepará ante de jincá el diente, me desidí a atacá, a tratá de planteá un esorsismo que le permitiera espulsá sus miedo y sus diablo y no pagarlo con el pobre resién nasido segoviaditano.

- Illo, ¿cuándo va a ir a vé a Carmelillo? -le pregunté asín por derecho, como entraba el Chupa en los pasodoble de Martíne Are ante de que se peleara y se hundiera por siempre su carrera carnavalera. Casí como la mare del rey, otro que nunca volvió a levantá cabesa.
- No sé, un día de esto. ¿Está toavía en Residensia?
- No, ya le han dao el alta -le dije yo.
- ¿Cuánto mide ya, pa que le haigan dao el alta? -me preguntó queriendo desviá el tema en plan chungo.
- Déjate de tontería, Angelin, picha, que no está bonito que no haiga ido a verlo toavía. Si no es por él, ni por la Asusena, haslo por mi, que tú y yo semo amigo, ¿qué carajo? semo cuñao y eso es mucho má -yo tiré por la vía sentimentá como un pasodoble de Quiñone. De hecho, me se puso el pellejo pa leerlo en Braille a mi mismo, de la sensibilidá que llevaban mis palabra-. ¿Qué tiene selo?
- No, Carmelo, no diga tontería. ¿Te cré que yo soy un niño chico?
- Es que no me lo esplico y tú ere como los cuplese del Selu, siempre tiene una esplicasión. Mejón o peó, pero siempre tiene una esplicasión. Y no me vi a levantá de asquí hasta que no me la dé. Porque yo me siento malamente, y a mi no me gusta sentirme malamente, que yo soy de Cádi y en Cádi no no gusta sentirno malamente.

El Angelin me miró fijamente a lo sojo y, yo juraría, que derramó una lágrima. entonse pronunsió una frase que yo no pude entendé al prinsipio:

- Es que me da mieo.
- ¿Mieo? -le pregunté con la boca abierta y fría como un león de Correo o un bajo del coro de Julio Pardo.

Entonse empesó a contarme una historia que de increible que me parese me la creo y como me la creo, la cuento tal y como me la contó. Resulta que el año pasao por Carnavale, salió un día con su Pura a vé el tablao de San Agustin que es el que le gusta a su Pura, de lo poquito que a su Pura le gustan los Carnavale. Fue un gesto de reconosiliasión pa tratá de rehasé su vida conyugá porque la cosa de su pareja lleva año yendo malamente, entre otras cosa, porque no pueden tené niño, pero ese es un tema en el que yo no me vi a meté, que despué viene el defensó del menó pidiendo esplicasione.

Totá, que estando en San Agustin él se asercó un momento a lo de las hamburguesa que ponen allí pa comprarle una a la Pura. Ya lo sé, que tó lo que le pasara por comprá una hamburguesa en Carnavale le está bien meresio, pero tampoco es justo lo que le pasó. En ese momento, se le asercó una gachí, entre gachí y chavala, cabría disí, aunque según él la edá no estaba definía pero el peso sí. Pesaba lo meno dó tonelada en caná. La gachí le preguntó si él era el Angelin el cuñao de Carmelo el del bló, él respondió que sí y ella se la agarró del cuello pa comerle toa la boca justo despué de disirle "Angelin, tú va a sé mío", en plan la vó que salía de la tele en Polstergei o la vó que tiene Subiela un marte de Carnavá, que pal caso viene a sé lo mismo.

Totá que enganchao asín, la gachí apretando y él esquivando aparesió la Pura que estaba hambrienta esperando la hamburguesa y se asercó a la tartana. No vea como se puso la Pura al vé al Angelin enganchao con una gachí a la que no conosía de ná y que ensima disía "Angelin, es mío", en plan Golum. La Pura vio el percá y al Angelin no se le ocurrió otra cosa que disirle "no es lo que parese" con toa la cara pintá de blanco porque la susodicha, que era de afuera se había colao un vierne de Carnavá disfrasá. Las cosa de la gente de afuera en Carnavale. La Pura dejó allí tirao al Angelin, el Angelin a la gorda y desde entonse su situasión familiá es equivalente a la de Belén Esteban y Jesulin, pero sin Jorge Javié de por medio. Lo que es peó con la gorda por medio, porque la gachí se había coscao de la diresión de imei del Angelin y le mandaba correo amenasadore del tipo "Tú va a sé mío", porque la gachí no tiene má vocabulario, según parese. Buenos má que el Angelin leé el correo lo mismo que el Boe, que si no estaría acojonaito.

- No te he querio contá ná hasta ahora pa que no piense que es culpa de tu bló, porque en verdá tu bló me ha hecho mu felí, meno en esa parte -me dijo-. Yo he tenio una mala esperiensia y no quiero que a ti te pase lo mismo. Me dan mieo las fane. Creo que es fanofobia.

La verdá que el gesto le honra. Confesá su fanofobia y asvertirme de los riesgo que puedo corré con la Asusena y el Carmelillo. Riesgo que no tienen ná que vé con los que corrió él con la gorda. Que a mi me engargolan niño que no son mio y con el Angelin quieren fabricarlo. Entonse, me surge una duda, si eso le pasa al Angelin, ¿qué no le pasará al Jesú Bienvenido?

7 comentarios:

José Luis Bustelo dijo...

Jajajajaja... Carmelo, ¿A qué me recuerda a mí esto con una gata tó enmulá?, jajajaja... desde luego qué arte tiene, cojone!. Historias del Carnaval, quillo, que nadie sabe, pero que existen. Y luego vienen las venganzas porque al gato muerto no le pudieron coger el rabo, jajajaja. Ya ves... jajaja.

Quillo, un saludete.

Gata Maula dijo...

Muy bueno el post, Carmelo. Mucho fan paranoico hay por ahí. Pero en todas partes cuecen habas. Hace unos días recibí este e-mail de un autor carnavalesco paranoico, al cual ni he visto jamás ni he escrito nunca:

"Vamos a ver... no sé quién eres. Pero ya creo haberte dicho y explicado oportunamente que yo no quireo ningún tipo de realación contigo. Que ya sé que esto del Carnaval puede que a ti te despierte no sé que instinto fiera (como me gas dicho alguna vez), que te abra tu cuadernillo de coleccionista para arrasar con tu voracidad de mujer. Pero, escucha... ¡que me dejes vivir!, que no yo quiero nada contigo. Ni siquiera besarte como me has propusiste en aquel encuentro fortuito carnavalesco tuyo y a escondidas en un establecimiento. ¿Te acuerdas? [...]"

Y así continuaba. Parrafadas paranoicas y más parrafadas paranoicas. Como un cencerro, el pobre.

Marisa Pérez Muñoz dijo...

¡¡Pobre gorda enamorada!!
¡¡Será tonta!! ¿No sabe que una gorda no puede enamorarse nisiquiera del Angelin?

¡¡Buen Pó Carmelo!!

Besos.

Marisa

Anónimo dijo...

Carmelo hace mucho que te sigo,porque con tu blog alivias mi añoranza de Cadiz ,soy una gaditana hasta la medula que lleva viviendo en Madrid toda la vida ,pero cada vez tengo mas nostalgia ymas y mas ganss de saber cosas de mi "tacita "por eso queria pedirte un favor, ¿podrias decirmne como van las obras del mercado ?en Julio cuando estuvimos en Cadiz seguia la carpa ,y estoy deseando que vuelva a funcionar la plaza,nosotros vamos a Cadiz siempre que podemos yyo te agradeceria mucho esta informacion .Un saludo y adelante eres el mejor.

Anónimo dijo...

uy uy uy aqui hay gato encerrado Carmelo y gente persiguiendo a famosillos y famosillos huyendo.

Comboi da Pejeta dijo...

Mu güena de nuevo al personá. Es que estao unos diíya fuera por motivos laborable y me estoy coscando poco a poco de cuánto ha cambiao esto. Carmelo con feisbú, Carmelillo nasío, el motivo de los supuesto selo del Angelín al descubierto,...hay qué vé que to' pasa cuándo uno esta fuera.

Carmelo, dale ánimo al Angelín que yo creo que puede sé también su imposibilidad de trae criatura que vean por primera ve la lu de Cadi.

Por sierto, aviso que si de nuevo me ausento unos día es que mi mujé cumple ya el día 6 de este me que entra y si to va como queremos vendrá a este mundo una niña: ¡¡Charo!! que va a sé la niña de mis ojo sin duda y la que me hará padre por primera vé.

Saludos.
Un Carmelero de pro y de po'.

Marisa Pérez Muñoz dijo...

Al parecer a una persona le ha ofendido mi comentario y afortunadamente me lo ha hecho saber. Por si alguien más ha pensado que estoy en contra de las personas que como mayor defecto tienen unos kilos de más, quiero -si me lo permites Carmelo- aclarar, que el comentario pretendía ser totalmente irónico.

No me gusta la gente que juzga a otros por su aspecto exterior, por eso, como a la admiradora de Angelín, al parecer le sobran kilos, hice mi comentario en ese tono, aunque para que no hubiera habido malentendidos, quizás debí poner...

¡¡Pobre admiradora!!, si en lugar de ser "gorda" tuviera un tipín de escándalo, Angelín no le habría dado esas calabazas tan huecas como el corazón de quien no ve a las personas por su valía, si no por su aspecto, sin darse cuenta que quizás viven encerrados en un cuerpo equivocado y que por ser juzgados por sus kilos de más, se pierden la oportunidad de conocer a seres humanos maravillosos... o no, porque ser delgado no es sinónimo de perfección, como estar gordo, tampoco es sinónimo de estera donde descargar los golpes de quienes son muy deformes por dentro.

Un abrazo a quien me leyó y otro a quien me lee.

Marisa

P.D. Si queréis saber lo que pienso de la gente que juzga a un gordo sólo por serlo, os dejo este enlace para que leáis mi poema.

http://el-rincon-de-mis-poesias.blogspot.com/2009/08/que-yo-estoy-gorda-y-tu-puta.html

Related Posts with Thumbnails

Busca lo ques quiera

Google

Los pó del Carmelo, calentito en tu correo

Enter your email address:

Delivered by FeedBurner