Carmelopoli

domingo, 4 de noviembre de 2007

Un domingo perfesto

Hoy ha hecho un domingo perfesto, de esos día en que está tol tiempo con una sonrisa en la boca, con una felisidá que no sabe mu bien de donde viene, aunque esta vé la rasón era má que clara.

Y eso que el día empesó má o meno regulá porque a las nueve me he tenio que levantá por culpa de un mosquito que ha entrao en mi cuarto. Yo de dormí to lo que tus quiera, con una obra de soterramiento al lao, enmedio de un consierto de los Isi Disi o de una comparsa de Quiñone, pero como haiga un mosquito en mi cuarto soy totalmente incapá de quedarme sobao.

Totá, un domingo a las nueve de la mañana y dispierto. Desayuné las galleta esa de avena que son mu buena pa mi salú, pero mu mala pa mi paladá. Sin ná que hasé, trinqué mi caña del paí y me fui a la Alameda a vé si cogía aunque fuera una lisa mojonera, que llevo una racha horrible. Hasta las dose estuve en la Alameda y lo único que cogí fui un poquito de coló con el solesito que pegaba y un doló en la oreja isquierda del coñaso que me dio el Ugenio que pasaba por allí y se llevó casi dó hora larga contandome lo bueno que es el pupurrí de su comparsa.

Pese a conseguí un jat-tri pesquero inverso (tré salida sin visualisá ni una misera lisa mojonera), me volví pa casa con el espíritu a tope y animo familiá. Vi a invitá a los tré a comé, que es primero de mé y tengo la morterá calentita. Pero cuando llegué a cas no había nadie. Mi Sergio estaba con el grupo ensayando porque ahora El Guachisnay ha empesao con el módulo de efepé y no tiene tiempo entre semana, asín que ensayan hasta los domingo por la mañana que eso era un día que mi Sergio tenía borrao del calendario. Pa que vea que van en serio.

Supuse que la Vane había ido con la Cacelin, que como la yanki se ha quedao en Cádi pa hasé no se qué de finologia o algo de eso, po están tol dia junta las dó. Mi Chari, debajo de una montañita de tré moneda de vente sentimo, me había dejao una nota que ponía asín: "Carmelo, me he ido con mi mare al hospitá a visitá a la Aurori. Ya nos quedamo por Puerta Tierra a comé (invita mi mare). En el frigo tiene choper pó y te dejo sesenta sentimo pa que te compre el pan. Tu Chari".

Me tocaba comé solo y un bocadillo de choperpó, pero no me desanime, sino que puse solusión a los poblema. Cogí los sesenta sentimo del pan (mi Chari pa eso es como el Sapatero con los café, que no se ha enterao de lo que está subiendo) lo sumé al dinero que tenía en el bolsilo que habia malversao de la paguita y me fui al freidó a pedirme un cuartito de adobo y un octavo de choquito. El freidó estaba hasta los tope porque por lo visto tenia que habé un barco de eso de crusero lleno de guiri y los nota eso con los moflete rosa estaban pegao a la paré emulando esa imagen que se ha perdio de las asedia más fria que meá en Siberia pegá al cristá del freidó. Y si en el de Las Flore habia gente, en el de Europa, ni te cuento.

Voy al bá del gordo, me tomo un quintito y que me ponga unos filetito de eso que hase él, pensé. Pero el gordo había serrao por vacasione. Eso si que es notisia. El gordo, que nasió en ese bá y yo creo que duerme en él porque no cabe por la puerta, serrao por vacasione hasta el diesinueve de noviembre. Se vé que desde que no estoy yo como fijo discontinuo, el negosio no es lo que era. Al finá me compre un viena, un cuarto de queso, un paquete de papa y me quedé a comé en casa.

Despué de comé quería ponerme con el interné pa prepará un par de cosita, pero justo cuando vi a ensendé el ordenadó llegó mi Sergio disiendome que lo nesesitaba él pa sus cosa. Y asqui ha estao hasta ahora. Mi Sergio está un poco mosqueao porque le he metio lo de hasé otro bló más y ni le he consultao ni ná. Pero él, sobre tó, lo que le duele es que cuando llegamo a las ventemil visita ni lo mensioné y eso es una cosa imperdonable.

Totá, que al finá tó la tarde perdia en el sofá, sin ná que hasé. Mi Chari acaba de aparesé, por fin me ha dejao mi Sergio el interné pa hasé este pó. Pero, sin en cambio, tengo una sensasión de felisidá que lo inunda todo. Es como una sensasión de Pá, Abraham. Por el dó a uno que ayé le metimo a los anonimo. Y sobre tó, grasia a ese buen hombre, San Porato del vino fino, patrón de las alegria gaditana. Grasia a él y grasia a los amigo que vinieron desde la localidá vesina hasta Carransa, porque sin ello, ganarle al Jeré con equi no sería lo mismo.

2 comentarios:

Manuel Rubiales dijo...

Di que si paisano, que er que no se consuela e porque no quiere. Do a uno,y ensima televisao, andaquenó.
Un abraso.

El futuro bloguero dijo...

Ayer cuando vi lo del Cádiz, me acordé de ti y pensé. Qué contento estará Carmelo.

(Aunque algún familiar mío de Jerez estará jodido hoy...)

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