Carmelopoli

domingo, 15 de febrero de 2009

Invitado 16. El Espía de Madrí

No sabía si contá cuál había hecho el invitao de la última sesión de Cuarto de Finá en mi sofá. Supongo que desvelá este tipo de cosa me puede generá poblema, pero si el gachó se coló en mi casa de aquella manera, po a mi no me queda má remedio que contarlo y que salga el só por Antequera. O por la Barriada, que es la parte en donde a mi me gusta que salga el só.


La cosa es que yo el vierne noté que no estaba solo. Y no lo digo porque la balaustrá de la Caleta mirando pa las barquita estuviera llena de guiri disfrutando de los primeros día de primavera gaditana y de gadita disfrutando de las primera hora de cacha de guiri del año. La cosa es que yo bajaba por Pericón pa La Caleta y noté una presensia estraña. La gente me iba saludando por el camino "Adió, Carmelo". "Norabuena, Carmelo". Con el cariño de siempre de los gaditano hasia los otros gaditano que triunfan en la vida y la verdá que yo, con mi colusna tridiaria de La Vó ya me considero un auténtico triunfadó y un carajo pa la canija blanca del disco con Risto. Bueno, mi colusna de La Vó y las mil visita diraria de mis bló, que tó hay que disirlo.

A lo que iba, que me distraigo má que la consejala Obregón en los coche choque. Que la gente me saludaba pero se queaba mirando como estrañá justo despué de saludarme. Yo no sabía porqué era, pero cuando estaba allí en el Puente Caná oservando la bellesa de mi Cádi vista desde el má el Angelín, que estaba allí cormigo, me dijo: "Carmelo, ¿tú conose al gachó ese que hay abajo?" me dijo señalando a un gachó con gabardina, sombrero y un Diario en las mano. "No, ¿por qué?" le contesté estrañao porque el gachó estaba má afuera de sitio que la Pataky en una biblioteca. "Es que no pará de mirá pacá".

No le his má caso, pero cuando volvía pa mi casa me giré un par de vese y el de la gabardina estaba detrá nuestra. Estaba yo durmiendo la siesta, a eso de las siete y media de la tarde, cuando me dispertó mi Chari. "Carmelo, ¿tú conose de algo a un gachó con gabardina, sombrero y un Diario?" "No, ¿por qué?" le respondía hasiéndome el tonto. "Es que ante de comé he salio al balcón y estaba allí y ahora he vuelto a salí y toavía estaba como mirando pa casa". A mi no me importa que me espien, pero me parese que si hay que espiá hay que tené un poco de disimulo. Asín que le eché cojone y bajé. Cuando el gachó me vio bajá y que me iba pa él salió andando en diresión contraria. El gachó tenía los cojone cuadrao, ahora se iba a poné a disimulá. 

"Illo, no me haga corré, si ya he visto que estaba espiando. Párate y charlamo". Entre mi gran capasidá de convisión y que el gachó no tenía gana de corré se paró y me lo esplicó tó. Yo creía que me lo había mandao alguna comparsa mosqueá por mis comentario. O el jefe del Dario de Cádi pa pisarme mi prósimo artículo. Pero no, era un espia madrileño de los de Esperansa Aguirre que había venio porque le habían dicho que esa noche el invitao iba a sé mi amigo Alberto. "Yo cumplo órdenes", se justificó. Le espliqué que pa esa noche aun no había encontrao invitao porque German el de Onda Cádi estaba en el "Gggan Teatggo Falla gggabando su pgggoggggama" según confesión propia. Subiela no quería vení y mi Chari no quería que Pá Padilla viniera. Y lo de Alberto ni me se había pasao por la cabesa. Sin en cambio, el gachó no se queó mu convensio que cuando subí a casa me asomé al balcón y no se había movio. Totá, que desidí matá dó pájaro de un tiro y como no tenía a nadie pa comentá la sesión le invité a subí.

Entre que estaba saltando el levante y que el gachó ya estaba cansao de está de pie, asedió. "Pero, por favor, no le digas a nadie que he estado aquí. Esta misión es top secret", me dijo. "Seré una tumba", le prometí. "Además, tengo información muy privilegiada sobre el concurso de este año", me dijo poniéndome el caramelito de las filtrasione en la boca, porque si algo hay en el concurso tó los año son filtrasione del Jurado que tó Cádi tiene un amigo que conose a uno del Jurado que le ha dicho que este año los sinco de arriba lo flipan con... (y ponga asquí el nombre que usté quiera).

Nos sentamo con el coro La musigadité ya casi terminao. "Este coro lleva muchos puntos. Según mis fuentes pasarán fácil a la siguiente ronda". Su informasión privilegiá tampoco es que fuera gran cosa, que eso de que iban a pasá era previsible, como asín susedió.

Dijo algo paresio de la chirigota de Miarmalandia la de Venimo con lo puesto. "Atención a esta chirigota que las presiones del ente autónomico televisivo comandado por los socialistas pueden llevarla muy arriba". "Eso ya lo dije yo esta mañana en mi colusna", le respondí un poco mosqueao de que me se estuviera basilando de esa manera. "Ya, lo he leido. Pero ¿tú dijiste acaso que podían entrar en la Final?" me echó cojone el madrile. "Anda ya, picha y vete a comprá calsetine", le respondí un poco mosqueao por esa insinuasione de falta de honorabilidá del Jurado del Concurso.

Despué llegó la comparsa de Nene Chesa Los ruina. "¿A que no sabías que en esta comparsa hay un componente que ha salido con Juan Carlos Martínez Ares y con Antonio Aragón. También con Joaquin Bustelo y con José Luis Quiñones, autores de la comparsa la Pensadora Gaditana?" el madrileño chuelando. "Aro, cojone, el Lali. Pero te ha confundio de nombre, que parese tonto. No me estraña que os haigan trincao a tós espiando".

Con la chirigota del Cascana, el madrile se puso a tomá apunte asín como queriendo ocultá lo que estaba escribiendo. Yo traté de mirá por ensima del hombro, pero el gachó se encaracolaba, tratando de tapá sus nota. "¿Qué apunta, cojone?", le pregunté al finá. "Nada", me dijo otra vé en plan chulo. "Po pa no apuntá ná, yo veo unas cosa ahí escrita. A vé si te vi a tené que mandá al carajo. Por mal espia y por embustero". Entonse me pidió que le guardara el secreto y me confesó que estaba tomando nota porque él echaba hora estra con otra empresa distinta y le había pedio un informe valorativo de las letra de la chirigota porque Pascuá le iba a poné una querella al Cascana. "Querella, querella... tes quere íya por ahí", le dije en un ingeniosísimo juego de palabra disno del cuplé de alguna comparsa de Arroyo de la Mié. "Y si no hay querella, los Miami", me dijo. Ahí dejé de preguntarle porque no quiero yo sabé de esos tejemaneje tan oscuro.

Cuando cantaba la comparsa De un plumaso, lo llamaron por teléfono. Yo no escuché mucho de la conversasión pero tenía que sé la espe disiéndole que Alberto no estaba en Cádi cormigo sino que estaba presentando lo de las Olimpiada. El espía iba a resultá má chungo que el cuarteto de San Fernando. "Bueno, ya mañana me voy a Lausana a por Alberto"... "Ahhh, que ya mañana está de vuelta. Pues entonces voy para Madrid, pero antes tengo que resolver unas cositas. Ya, ya, si me pregunta por el del puro, yo no sé nada", fueron las última palabra de una conversasión telefónica larguísima.

Con la chirigota del Lobe hiso otras de sus relevante afirmasione. "Esta chirigota no pasa", me dijo. "Anda ya, pringao. Si esta gente son segundo premio, que tú lo má paresio a una chirigota que ha visto es al Simanca", le contesté. "Tengo fuentes muy fiables y después de tomarme un café con un miembro del Jurado me ha asegurado que los están puntuando muy bajo". "Si tú lo dise", pensé, pero no le dije ná porque este año en chirigota no lo puede sabé ni el mismísimo seroserosiete, Misión en La Viña.

Llegaban despué la Sesta de los Carapapa. "Esta comparsa le va a cantar una cancioncilla a Martínez Ares". "¿Otra?", pensé yo pa mi despué del pasodoble del año pasao de "fui de los que cresí". Pero como la gente que le ha cogio cariño a Martíne Are es una cosa desmesurá y se repite que ná má que hay que vé a Antoñito Martín, po no me estrañó. Cuando acabaron los pasodoble, lo miré con cara de "¿cómo carajo me esplica que te haiga esquivocao otra vé?" y él me respondió con cara de "tú espérate a la prósima ronda". Habrá que esperá al miércole.

"Según mis datos, van a cantar una cancioncilla a las madres y otra a los bancos", se atrevió a asegurarme ante de que salieran los Tijerita. La verdá que el gachó esta vé asertó y se lo reconosí. "¿Cómo la hecho, picha, cómo la hecho?" "¿Tú ves el toro ese con el cencerro que hay puesto allí? Pues le he colocado dos microcámaras diminutas con infrafrecuencia que me envian toda la información disponible". No vea el despliegue que tiene la Aguirre pa enterarse de lo que pasa en los Carnavale.

Cuando salió la comparsa de La Última Profesía me asvirtió. "Ojo, al segundo pasodoble que le darán caña a un amigo tuyo". No le quise preguntá cómo lo sabía, pero asertó porque en el segundo pasodoble creo que meno bonito le dijeron de tó al Canijo. "No era difícil de acertar. Hace dos días estuvo aquí en tu casa. Era cuestión de tiempo que le pasase algo malo". 

En el pupurrí de la comparsa, ante de que se queara dormio me dijo que se iba. "Dirme algo que sepa de la finá, ante de irte", le pidí como intercambio por la invitasión. "Ni Aragón, ni Quiñones, ni el Canijo estarán en la final". Yo me quedé con la boca abierta. También es casualidá que los tré que han venio a mi casa tengan que vé la finá desde su sofá. ¿O será presisamente por eso? Bueno, eso es lo que dise el espía este. Aunque de versione de espía que saben mucho hay unas poca. Asín que no sabremo con cuá quedarno hasta el miércole. De momento, si querei, podei dá vuestra versión del espia en La porra de la Finá.

1 comentario:

manolo rubiales dijo...

Yo lo veía vení Carmelo, porejito el Canijo, se sienta en tu sofá y le dan caña, ensima el chavá no se le ocurre otra cosa que escribirte un comentario, no hay que tené való...

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