Carmelopoli

sábado, 30 de agosto de 2008

Bautiso caletero

La regla número uno de la filosofia carmelística es que lo mejón del mundo es sé de Cádi. Mejón que sé millonario, que sé guapo, que sé inteligente. No hay ná comparable con sé de Cádi, como ya dise ese famosísimo eslogan camisetero universalmente conosio "Lo siento picha, no tol mundo puede sé de Cádi".

Evidentemente, lo de sé de Cádi puede generá a confusión, porque ¿es un anónimo de Cádi? ¿Y un espesiá? Po en prinsipio, desde un punto de vista generá sí, porque son gaditano entre parentesi, com pone en las carta que resiben en su casa. Lo que pasa es que ello no están incluido dentro de ese punto cardiná del carmelitismo, porque ello son gaditano de clase C (que no es por lo de cateto, sino porque hay una clase B y una clase A). 

Cuando yo digo que lo mejón del mundo es sé de Cádi me vengo a referí a aquello nasido dentro de la siudá de Cádi. De hecho, también escluiria de esta casta de elegido, de esta estirpe de grande afortunao, a los nasio más pa allá de las muralla, o beduino, que no son de Cádi en el verdadero sentio de la palabra y podrían considerarse gaditano de clase B o seudogaditano.

Aquello que han visto como primera lú la del sielo de Cádi desde el barrio La Viña, Santa María, el Balón o mi barrio del Mentidero, esos poquito privilegiao, que son diferente a los demá, forman un pequeño grupo selesto que ha tenio la fortuna de aprendé a nadá en La Caleta, de colarse en el Falla, de vé recogerse el Perdón a las tanta de la mañana de un Vierne Santo, de escuchá ensayá una comparsa en el lavaero de su casa,... 

Como esos poquito no hay ninguno por mucho que se empeñen por ahí. Aunque digan aquello de que el gaditano nase en donde le da la gana, eso es mentira. El gaditano sólo puede nasé en Cádi pa habé mamao esto, pa estremeserse cuando suena una horquilla en una loseta, pa paladeá un tango viñero bien medio, pa romperse los nudillo contra un mostradó marcando el compá del tré por cuatro que pa mucho isnorante de la vida es un cuatro por cuatro, como los coche.

No quiere esto disí que toa la gente de Cádi sea buena. Eso es verdá. Hay gaditano que no mereserían esa condisión porque reniegan de lo nuestro. En Cádi hay derrotista, capullo, e, incluso, algún que otro hijo de puta. Aunque Cádi es diferente, en eso no se diferensia del resto del universo. Creo que la cuota de hijoputerismo de Cádi es quisá algo má baja, porque es que esta alegría, esta lú, este sielo no invita a prasticá la mardá, má que en los cuplese de Carnavá.

Tampoco quiero sé talibán y disí que tó lo que no sea de Cádi no vale ná. Falso. Hay gente de afuera que vive en Cádi y que siente lo nuestro casi tanto como un gaditano (ojo, casi, nunca tanto). Esos afortunao, porque hay que tené fortuna pa no habiendo nasío asquí podé disfrutá de un atardesé en la Caleta toa las tarde, tienen sus cosas buena. Por ejemplo, ¿qué sería de Cádi sin los gallego? ¿Y sin los chicuco? Al fin y al cabo alguien tiene que trabajá en Cádi y pa eso son tela de útile la gente de afuera que nos sacan del apuro y minimisan el número de gaditano condenao a currá.

Detrá de eso, sólo hay un grupo má de persona a las que yo le tengo asmirasión. Eso son los que sin habé nasio en Cádi y sin viví en Cádi aman a Cádi. Ojo, que amá a Cádi es mu fási, porque Cádi es tan bonita y tan maravillosa que te enamora a primera vista. Cádi tiene mucho falso amante que muere por sus piera y despué es incapá de distinguí el Puente Caná del Puente Carransa. No me refiero yo a esos amore de falserio, de novelerismo, imprennao muchas vese por las letra de pasodoble que se escuchan por los confine del mundo.

A mi, los que de verdá me asmiran son los que aman a Cádi por ensima de toda las cosa. Esos porejito que viven a dosiento kilómetro de asquí y encuantito que tienen un hueco, cogen a la parienta, a los niño y ya están en la Plasa Mina. Esa gente merese mi reconosimiento sinsero.

Y de tó eso, hay uno al que yo respeto y asmiro, porque aunque nasiera miarma y sea un poco palangana, siempre tiene una palabra bonita pa Cádi, porque sus lágrima al finá del pupurrí siempre saben como la espuma de las ola de mi Caleta. Ese Canijo de Carmona, que adora Cádi y que ayé resibió su bautiso caletero. Él, amigo, coplero y genio, nunca podrá sé gaditano, pero siempre estará mu serquita mu serquita de serlo.

Desde asquí mi abraso sinsero y mi felisitasión. Y a vé cómo coño nos bañamo mañana porque hubo que vasiá media Caleta pa mojá el cabesón ese.

4 comentarios:

Bermauntier dijo...

Qué sentimental, nunca te había leído de esa manera.
Total, que me alegro por el Canijo.

Manolo Rubiales, en el exilio dijo...

Carmelo, me dajaste el pellejo como la maera de un sepillo de alambre, con to los pelo de punta... Esa palabritas tuyas, pa los que hemos tenio el privilegio de nacer en Cái, en el Mentidero, calle Enrique de las Marinas, pa más señas, y que por culpa del destino tenemo que buscarnos el pan lejos de las murallas, cagon la leche que mamé, te dejan el corazón encogío. Eso si, mis niños, que son triguereños, y mi mujé, que es valenciana, saben ya de sobra lo que es ponerse una camiseta amarilla, pegarle con los nudillos a la mesa del comedor escuchando coplitas y decir "picha" como dios manda, bueno mi mujé una mijita meno, que a ella se sale una cosa asín como pissschassss, pero está mu wena y se lo consiento tó.
Gracias por existir Carmelo

berengena dijo...

El canijo es de un pueblo mu bonito, de belleza espectacula. la gente de alli es una mijita enrreaora y con una jarta de malaleche.
No entiendo como se pue sé asi viviendo rodeao de belleza y con esa peaso de joya Virgen que es la Virgen de Gracia. A ver si aprenden de Cai. El Canijo parece que aprendio.

Viva La Virgen de Gracia y viva Cai y to sus castas

Antonio Pedro dijo...

Querido Carmelo, no sé si es más honroso mi bautizo caletero o la entrada en tu blog. Me quedao más mudo que el del Palillero porque yo sí que te admiro a tí. No sé quien puñetas eres, pero yo creo que te parieron en la piera pico porque más arte concentrao de Cadi Cadi no se pué tené. Carmelo, comprendo que en el anónimato se vive mehón, pero un dia que me veas por Cai, dame una señal.
Es un honor. Yo sé que nunca podré ser gaditano virgen extra al 100% un grado, como tú, pero mi coche tiene lapas en el motó por dentro y tengo el mostrador del bar de al lao mi casa gastao de mis nudillos, y eso que es de silestone.

Un gran abrazo Don Carmelo

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