Carmelopoli

viernes, 10 de octubre de 2008

El encuentro

Disen que en Galisia hay meiga. Iguá como hay pulpo, empaná, marisquito y gachise con sesto de fruta en lo arto del coco paseando por esos pueblo perdio en los que no hablan españó como alguna sona de Paterna y Algodonale, pero en vé de hablá gaditano, ello hablan gallego. A lo que iba, que disen que en Galisia hay muchas meiga y una de ella debe sé la Gallega con la que había quedao mi amigo Sé punto Gé punto. Quisá por eso el pestaso, por que se embadurna de insienso caducao ante de salí a la calle.


Le iba dando vuelta al coco -mi amigo Sé punto Gé punto- a ese tema en subiendo por el barrio Santa María en diresión a la sita acordá de antemano con la Gallega. Mi amigo Sé punto Gé punto pensó que la gachí, pa sentirse como en su tierra había convocao la lluvia, pero se había pasao con el conjuro, y yo -él- sin paragua. (No me acostumbro a esto de hablá de las terseras persona).

Má mojao que el capitán Custó en un acuario llegó mi amigo a la cafetería que está junto enfrente de los sindicato. La elesión del sitio fue propuesta por la sujeta gallega asestando mi amigo Sé punto Gé punto al entendé que en esa cafetería tan pija no iban a entrá sus habituale conosio. Llegó, como siempre dié minuto tarde. El ambiente olía a tierra mojá y a... ¡insienso caducao! Allí estaba ella, esperando en la puerta del bá bajo un paragua blanco con una ralla asú crusá. El paragua tenía escrito en asú seleste una incrisión "Falamos Galego".

- ¿Empapáste mucho? -dijo la Gallega. Mi amigo no sabía si estaba preguntando, afirmando, negando o qué.
- Tú también, chocho. ¿Por qué no ha entrao?
- Darme vergüenza si tu no habrías venido. Y no sería la primera vez que dejasteme plantada.

Mi amigo pensó, que malamente empesaba la cosa si se iba a poné con los reproche. Aquello pasó cuando Franco era cabo y mi amigro Sé punto Gé punto, libre. Cambió de tema.

- Joé, ventitanto año sin verte y nos encontramo por casualidá los otros día.
- ¡¿O destino?! -otra vé el mismo tono con el coraje le daba a mi amigo esa forma de espresarse sin sabé si afirmaba o preguntaba.
- Bueno, el destino mío era el sementerio.
- Como todos, ¿no? -su santa madre gallega que la mandó a Galisia de chiquetita, la conversasión podía haserse insoportable.
- Quiero disirte que el día que nos vimo fue porque yo iba dando un paseo hasta el sementerio que mi médico me lo ha recomendao.

Entonse mi amigo empesó a contarle los poblema que había tenio con la salú -no la cofradía sino la suya- el jamacuco que le pegó, los médico,... Cada poco la Gallega le respondía "pobriño". Incluso se le saltó una lágrima. Él pensó que la estaba conmoviendo y sintió lo mismo que Quiñone cuando veía la reasión de la gente a sus pasodoble.

- Consecuentemente de ñacañaca, nada de nada, ¿no? -preguntó la Gallega en plan remate de Toesli, a bocajarro.
- No, si ya estoy bien. De eso sin poblema -dijo mi amigo pa cubrirse las espalda no fuera a sé que la Gallega buscara tema y lo rechasara por una supuesta incapasidá.

Llegó el camarero. Mi amigo miró los presio. "Cooooño, si por lo que vale asquí un café me compro yo un chalé en La Barrosa", pensó. "Y tendré que invitá yo, que tengo que hasé que soy un caballero. Ademá, como espere que pague esta, voy apañao, que me acuerdo que en tó las vese que fuimo junto al sine no convidó ni a un paquete de pipa la tía miseria". Enfrascao en sus pensamiento estaba cuando la Gallega comensó a pidí "Un zumiño de naranjas del tiempo, un café solo en vaso largo, sin azúcar, una ensaimada y una napolitana". "Joé con la Gallega ¿cuánto hase que no desayuna?". 

- O desayuno es la comida de más mayor importancia en el día -le dijo la Gallega.
- ¿Y al señor? ¿Qué le pongo? -preguntó el camarero.
- Al señó dó vela y a mi me pone un vaso de agua que es que ya vengo desayunao.
- Mineral tiene que ser, caballero.
- Entonse porme un cafelito, porque pa pagá lo mismo, por lo meno me tomo algo que tenga sabó.

Siguieron charlando. La Gallega le esplicó una de las cosa que má estrañao lo tenía. "¿Cómo coño no la había visto en vente año con lo chico que es Cádi?"

- Marchóme a Galicia -le esplicó-. Después de dejar tú o semillita en aquella mujer, entrarme una grande depresión y mia madre mandarme de nuevo a Galicia. Y con la misma, cortejarme o rapas de familia con capitales y, finalmente, casarnos. Pero nunca encontrarme la felicidad, ni yo a ella, ¿no? -tú sabrá chocho, pensó mi amigo.
- Entonse, ¿te divorsiaste?
- Depende.
- Me cago en la puta, ¿o te divorsiaste o no te divorsiaste?
- Es que o mio Manolo era un contrabandista. Traía tabaco a España y después pasóse a la droga. Tener grande fortuna, fincas, terrenos,... pero yo sentirme mal. Yo no estaba hecha para o luxo. Además, él andar siempre con otras rapaciñas, mujeres de vida alegre, putiñas, prostitutas, fulanas, rameras...
- Ya, ya. Entonse, ¿lo dejaste?
- Bueno, según.
- Ahí no hay según, lo dejaste o no lo dejaste.
- Lo dejé, pero él aún no haberlo sabido -mi amigo puso la misma cara de Bustamante cuando entró en la Finá de Operasión Triunfo- Me fui a hablar con o juez Garzón y contarle todo lo que yo sabía de él. En un mes la Policia lo detuvo y está en la prisión de El Puerto. Yo haberme venido aquí con o excusa de que está en prisión porque lo de mi delatación no saberlo nadie.

Mi amigo se quedó con la boca má abierta que la novia de Makelele. Estaba sentao con la Gallega que era la mujé de un narcotraficante de la tierra (gallega, que de asquí también los hay) al que ella había delatao. Podían sé ojeto de un atentao, de un asesinato, la pulisia podría está controlando la conversasión... y ¡ella lo contaba tomando un sumo de naranja y una ensaimá! Le entraron unos retortijone malísimo y toavía má cuando le llegó la cuenta.

- Yo no puedo pagar porque tener mis cuentas congeladas -se justifico la Gallega.
- Pago yo, que lo único que tengo congelao ahora mismo es el serete -le contestó mi amigo.

Salieron a la puerta y llovía a mare. Se quearon mirando... 

Y me tengo que pará asquí que ha llegao mi Chari y está fijá en la pantalla del ordenadó a vé qué escribo. Mañana sigo.

8 comentarios:

lamari dijo...

Carmelo hijo, ¡¡tencuidao!!; que te va ameté en un lio mu gordo. Que con el sangangui, que dicen que tu tiene, er mario se entera que tu testa viendo con la gallega y pa limpiá su onó; te manda un esbirro pa que tede cuatro tiro.
De resurta er jué que lo mandó pal Puerto, reabre la investigación y se descubre que fue la gallega la que delató ar mario... ¡¡Pobre gallega!!. Con lo bien que estaba ella sin que tu la ubiera llamao (perdón, tu amigo se punto g).
Un besito

Gonzalo dijo...

ésto en una novela, tiene pinta de bestseller..

Bermauntier dijo...

Te los cortan, Carmelo, te los cortan, espero que no te enrollases con la gallega porque tu Chari se va a llegar un disgusto...

ana flores dijo...

Carmelo, no sé si será la tercera persona o qué, pero me da, que a tu amigo C punto G punto la Gallega no la hecho tilín. Es que ¡hijo!, no hay por dónde cogerla, lo del marío ya es el remate, y encima agarrá, vamos..., que es un cromo.
(Otra vez me quedo intrigá)

Un abrazo Carmelo.

P.D. Ja, ja, ja, ja, ja ,ja...

Anónimo dijo...

A ver Carmelo, odio decir esto, pero ya te avisé yo de que ese pulpo estaba duro.
La de la Fideliá

Paco Rodríguez dijo...

Carmeloooooooo, que es el Angelín que quiere hacer dos cardenales en los muslos a ese de los puntos.

salvochea dijo...

Quillo, no te digo donde te estas introduciendo, por ese camino vas directamente al freidó, pero al mancomunao de Chiclana, bueno si es que dejan algun cacho de ti entero pa reconocerte.

Yo como bombero te recomiendo que no juegues con fuego, que al que juego con fuego termina/n quemandose o achicharrao.

Saludos desde Benidorm.

Raùl Junquera dijo...

CARMELO, ¿tù què te cree que la gallega saliò en los indiotaS?, picha que sea gallega no sisnifica que hable como los indios. Este pò è un mojòn pa tì.

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