Carmelopoli

miércoles, 29 de octubre de 2008

Cuando el grajo vuela bajo...

El termómetro de mi casa ha cogio envidia del Ibé trentisinco (por el culo te la inco), el indise Jersei y el Dau Chau de la bolsa neoyorquina y se ha venio abajo. Pa mi que lo de que el cresimiento económico se estaba congelando se referían a otra cosa. Po se ve que el cresimiento económico ese debe sé una cosa de masa infinita porque cuando se ha congelao ha soltao el frío por tó la parte de asquí y un poco de la de allí. Es que esta vé el frío no es siberiano (me la coge con la mano), ni es frío polá (que es el que se forma cuando la gente se lava los diente con su licó, suelta vaho y se congela tó.  Este es frio de helartíco, de quedarte congelartíco, vamo. Con disiro que no es que el grajo vuele bajo, es que pa ir de Cortadura a San Severiano se ha cogio el tren del soterramiento.


Yo estoy de acuerdo con Asná. Lo del calentamiento globá es un rollaso. Pa calentamiento el que le entra a él cada vé que ve un par de cacha o un escotaso. O incluso cuando no hay ni escotaso ni cacha como le pasó con la ministra esa fransesa que no había por donde cogerla pero él se la cogió. Seguro que Al Gore ese está en una playita del Caribe disiendo, "hay que vé lo que se ha calentao el planeta que asquí hasen trenti dó grado y las mulata ná má que llevan un tanguita". ¡Que se venga a Cádi!

A mi es que el frío me sienta mu malamente, peó que a Rajoy un almuerso de cogollo de Tudela, espárrago y pacharán una tarde de San Fermín. Si de naturá soy flojo, con frío me vengo abajo, me meto en casa y que me las den toas junta. Es que ná má que levantarme, ir a meá y vé que mi buitre leonado es un triste gorrión sin gana de cantá, es que me entra la depresión. Debe sé por eso que se dise lo de quearse pajarito.

Pero quearse en casa no es mucho mejón porque estos día que hase frío pone el Telediario y tó es lo mismo. Unas gachí embutia con un anorá como el que llevaba la Sara Pallin cuando toavía trabajaba de gobernadora de Alaska que están en lo arto de un monte hasiendo una conesión pa disí que hase frío enmientra que en la pantalla se ve que cae nieve como pa ambientá una fiesta de Pocholo. ¿No puede hasé lo mismo desde su casa, con la chimenea detrá? Yo es que la veo y me da má frío.

En Cádi, sin en cambio, no nieva nunca, porque es una cosa que depende de la altura, por eso endonde má nieva es en el pueblo de los hermano Gasó que allí hasen las cama de corrido de un piso a otro pa que quepan esos peaso de bigardo que echan en ese pueblo. Yo me imagino como tiene que sé el toto de las mujere de ese pueblo. Asquí en Cádi no tenemo ese poblema y, por eso, tampoco nos nieva, que nosotro somo má de jartura que de altura. Asquí con uno ochentisinco ya te va chocando con toa las rama de los árbole, asín que imagínate con má altura.

A mi me lo dise la Cacelin: "En Cádi, frrrio serrr una marriconada". La tía aprende las espresione tipica de puta madre. "En mi pueblo en invierrrno sacarrr palito surrrimi del congeladorrr a la ventana parra congelarrse". Pero eso es una verdá a media, porque es verdá que por ahí afuera hasen meno grado pero en Cádi con dié grado y la humedá la sensasión térmica es peó. Fuera parte de que en Cádi no tenemo calefasión y por eso estas cosa nos cogen desprevenio.

Esta mañana, finalmente, me he desidio a salí y dá una vuelta por la Caleta pero lo que he visto no me ha gustao nada. Las coñeta llevaban bufanda, las lapa de pelo con mucho pelo pa taparse del frío... Lo peó es cuando una desbandá de caballa ha crusao el Puente Caná acosada por unos pingüino que han invadio la parte del finá del Castillo. Y mi cuñao Angelín disiendo, "¿qué van a dejá pa enero, carajo?"

Sin en cambio, hasta del frío se pueden sacá cosas buena. Por ejemplo, las castañita asá que este año me las vi a comé con gana. O el potaje de lenteja que ha preparao esta mañana mi Chari. O el oló a puchero que está inundando mi casa y me llama al comedó pa cumplí con el mismo. Ahí se quedai muerto de frío que yo vi a entrá en caló un rato. Al meno hasta que me acueste y mi Chari ponga sus pié siberiano sobre los mío. como se escanquille, la obligo a que los meta en el puchero ante de acostarse.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Pues si dices que hace frío en Cádiz ¡te puedes imaginar aquí!
Un abrazo desde Oslo Carmelo.

manuel rubiales dijo...

Una de las grande verdade que ha dicho hoy, carmelo, fueraparte de que en Cádi viven sei dosena de pingüino, es que los pié de las mujeres de uno son como un calipo con sinco punta, cosa más fría carajo, y eso que yo le digo a la parienta: Quilla, chocho, ponte unos carsetine, hija..., y ella, no hase farta, cari, que yo me caliento los pie poniéndolo ensima de tus pierna... Despué empiesa a moverlo parriba y pabajo, pa entrá en caló, dise ella, y a mi me deja toa las canilla depilás y el cuerpo to cortao... No he visto una cosa más fría en los día de mi vida que los pie de una esposa (o parienta) debajo las mantas.
Un abrazo

Bermauntier dijo...

Carmelo, eso que dice la Cacelin también lo dicen los alemanes y alemanas de mi clase: Essto no ess frrío. Cojones, no es frío para ellos que nacieron casi en un iglú pero aquí, acostumbrados a cincuenta grados casi ya... Pues en 8 nos queremos morir de frío.
Malditos alemanes, siempre tienen que llevar la razón y la ropa más finita.

Related Posts with Thumbnails

Busca lo ques quiera

Google

Los pó del Carmelo, calentito en tu correo

Enter your email address:

Delivered by FeedBurner