Carmelopoli

miércoles, 17 de junio de 2009

Esamen de filosofía

Descarte era un filósofo. En verdá no se llamaba Descarte sino René, que es el nombre que escogieron entre su pare y su mare en honó al negro de Las pergola que ahora debería sé, mejón, el negro del Arresife.

Desde chiquetito René fue un niño mu raro. Quisá era porque su mare murió el año siguiente a cuando él nasió, pero se comportaba de forma estraña, como Martíne Are cuando salió en una callejera. A él no le gustaban las cosa normale, a René, me refiero. A la hora de comé prefería los recorte a la mojama, el hueso al jamón y chuperreteá la cabesa que comerse los lomo del pescao. De entonse fue que empesó a cogé el mote de Descarte, por su gusto por las cosa de desecho. En verdá, mucha gente pensaba que tenía el síndrome de Diógene, pero como por aquella época Diógene no había nasio, po no supieron darle nombre a ese comportamiento raro de preferí las cosa revenia y que nadie quiere, a las cosa buena.

La másima espresión de su gusto por los deshecho de tienta vino cuando su hermano mayó, el Juaquinito, preñó a su novia y la abandonó en su casapuerta. Cuando la familia no sabía qué hasé con la pobre muchacha, René se ofresió a casarse con ella y se convirtió en el pare de su sobrino, que era su hijo y el hijo de su hermano.

Sin en cambio, su boda cambió su vida. Porque Descarte no era filósofo. Descarte era granjero, tenía una granja con unos pollo, una vaca enorme y un serdo, el serdo Sisto, en honó al papa Sisto Sesto. Un día, la parienta le preguntó qué iba a hasé y él le dijo que le iba a dá de comé al pollo y despué al serdo. Pienso y luego sisto, le dijo y despué se fue. Totá, que la parienta se quedó cavilando con aquella frase, porque en verdá la filósofa era ella y en un par de tarde se escribió el Discurso del método como si fuera el pupurrí de la comparsa de Juan Carlo. Pero ante las mujere pintaban meno que Cabaña en Chapín y la tuvo que firmá René. La gachí también aprovechó lo de la vaca enorme, a la que Descarte llamaba res estensa pa generá otras teoría que ahora no vienen al caso porque si no esto se va a hasé má largo que una selebrasión de asenso.

Sin en cambio, la fama de Descarte no vino por lo del libro sino porque despué dejó la granja y montó un restauran en las afuera de Estocolmo. Allí empesó a serví plato un poquito má grande de los normale y los llamó rasione. Desde entonse a Descarte se le conose por sé el inventó del rasionalismo y por eso es por lo que Descarte pasó a la historia, en verdá. De hecho, Descarte murió en el mismo Estocolmo, en la parte del barrio de Puntaleson, endonde tenía el resturan un día que le dio un infarto porque vinieron a comé los antesesore de la comparsa de los gitano del Puerto a su resturan y Descarte no dio abasto con tantas rasione.

No es como Can. Porque Can era un filósofo desde que nasió. Can se pasó toa la via filosofando, que somo ya se sabe es pensá en el filo del sofá. Por sierto, que Can se llamaba Enmanué, porque su pare era un poco guarrón y le puso ese nombre en recuerdo a la pinícula en la que salía la gachí aquella sentá en el sofá de mimbre.

Can era un tío de eso flojo que saben de tó pero que no hasen ná. Un filósofo. Era un coñaso aguantarlo tol día divagando (que es hasé el flojo dó vese). Que si el fenómeno y las categoría, que si la persesión empírica, que si el imperativo categórico, que si el juisio sintético a priori. Asín un día trá otro, un día trá otro. Al finá los pare se murieron de aburrimiento y Can tuvo que buscarse una mujé que le hisiera la cama y le preparara las habichuela con arró, que era el plato preferio de Enmanué Can.

Como ninguna mujé quería aguantarlo po Can tuvo que buscarse a una sordomuda que era la única que soportaba el coñaso de Can dándole a las esplicasione de la ética y la estética, esensialmente porque no lo escuchaba. Lo malo es que los hijo de Can salieron a su mare y ninguno hablaba ni escuchaba, o al meno se lo hasían pa no tené que respondé las pamplina que les preguntaba el pare: "¿Qué debo hasé?, ¿Qué puedo sabé? ¿Qué me está permitido esperá?"

Aprovechando el silensio que había en su casa, po Can se puso a escribí. Él era mucho de lé los periódico toas las mañana y el que meno le gustaba era La Rasón porque le paresía un poquito facha. Por eso mismo, empeso a escribí carta al Direstó del Abesé metiéndose con La Rasón. Un día recogió toas las carta y publicó un libro que se llamó "Crítica a la Rasón pura". Sin en cambio, como el libro fue un fracaso má grande que la comparsa de Juan Carlo de este año, po empesó a escribí las carta direstamente al Ansón, pero no le publicaba ninguna. Por eso mismo las selesionó y las publicó en un libro titulao "Crítica a la Rasón prástica". Con los año los libro empesaron a venderse porque el papé era mu bueno pa envolvé bocadillo y desde entonse Can es un auténtico ésito de venta.

Muy recordao fue el viaje que hiso la familia Can a Inglaterra una vé. Estando en la frontera el gachó que miraba los pasaporte le preguntó a uno de los chiquillo que si él era también de la familia. Como el muchacho era sordomudo y hablaba meno que los del Pesoe en un pleno del Ayuntamiento po Enmanué se fue pal pulisia y le dijo "Yes, güi Can" frase que despué ha hecho reinterpretá por el Mojama pa alcansá el ésito planetario, como diría la Pajote.

Can vivió una jartá de año serca de ochenta porque estaba mu poco trabajao. En un museo de su pueblo Caniningrado (la siudá de Can, etimológicamente) se conservan sus riñone disecao , como forma de contemplá unos riñone que no fueron doblao en los ochenta año. Can murió en su sofá pensando, pero lo que pensó en aquel momento nadie lo pudo reprodusí, porque ya se sabe que toa la familia estaba teniente y él ya no tenía gana de escribí.

A vé quién dise que con este esamen no habría aprobao yo la filosofía de selestividá. Si es que yo no fui a la universidá porque lo veo inúti, no porque no tenga conosimiento.

4 comentarios:

Elena dijo...

mu bueno,mu bueno
pa llegar a esas conclusiones algunos se tiran treinta años...
si yo fuera profe serías de lectura obligada
genial el blog,saludos

Sofista dijo...

Ni mis mejores alumnos habrán hecho un examen tan bien hecho como el comentario tuyo a estos dos gachos...
Jajajajajajajaja así da gusto leer filosofía...
Qué de tiempo hacia que no escribia yo ná por aquí.
Un abrazo Carmelo

manolo rubiales dijo...

Osú, osú, osú... Quíen hubiera leido tus teorías hace 20 años... qué diferente hubiera sido mi selectividad.

Anónimo dijo...

clase magistral de filosofía, si señor.
Un abrazo desde Oslo Carmelo.

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