Carmelopoli

lunes, 22 de junio de 2009

De veraneo

Ya llegó el verano, ya llegó la fruta y el que no se agache es un ... Ay, no. Eso no, que si a alguien le duele la espalda, no tiene culpa su mare de ná. La cosa es que ha llegao el verano. El ofisiá. Porque en Cádi el verano había empesao unas semanita ante que estaba ya La Caleta como las arteria de mi suegra que con tanto colesteró como tiene los glóbulo rojo pasan de lao porque si no, no caben.


Pa los que me acusan de mantené una visión simplista, redusionista y cateta de la vida sentrada únicamente en lo que acontese en mi mundo má inmediato, debo asvertirle que soy plenamente cosiente y conosedó de que en la parte del mundo que está abajo no es verano sino invierno. Que tiene que sé raro eso de que en el mé de julio te toque sacá los anorá y los jersi de cuello vuelto. Sin en cambio, como podrán comprendé hasta mis crítico más enfervoresio (que pa los que tengan el disionario como soporte pa una mesa coja, quiere disí los que má coraje me tienen) po incluso eso comprenderán que yo no pueda empesá mi pó de hoy con una frase del tipo "Ya llegó el invierno, ya llegó el jamón y el que no se agache tiene un montón de cuerno y es un peaso de cabrón..." sobre tó porque faltaría a la lógica má sercana a mi y porque si no se agacha Cabaña, despué me tiene que invitá a Diputasión, que yo le pida disculpa, que alguna gente me justifique y eso tampoco está bonito.

El verano es que ha entrao por la puerta grande. Verano es sinónimo de caló y este verano tiene que sé veranón, porque hay que vé cómo está la cosa. Si disen que los miarma le han puesto una sombrilla a la Giralda pa que al Giraldillo no le dé una insolasión. En Córdoba hasen los filetito a la plancha en el suelo de la plasoleta de alante de la Mesquita, que la van a serrá y van a montá allí un Aquacherri. Y en la plasa del Caballo de sierto sitio que no vi a repetí, el caballo ha dejao una nota que pone, "vuelvo cuando se pasé la caló, ompare".

Yo, cada vé que me aserco a La Caleta y no puedo cogé por la sombra empiesan a sudarme la separtasión entre el deo gordo y el segundo deo del pie, justo endonde se engancha la chancla, en ese momento, me acuerdo de la gente que son como los bonsai, de interió, y que están bajo el insufrible padesimiento del caló que está hasiendo. Espesialmente en ello pienso cuando salgo por el arbo del Mora y la brisita del má me da en la carita y empieso a refrescarme. O cuando me pego un bañito fresquito a las dó y cuarto justo ante de ponerme las chancla y volerme a casa a pegarme un buen vaso del gaspacho orutero que tan bien sabe hasé mi Chari.

La caló en las tierra de interió trae mu mala consecuensia en consumo lestrico. Por eso, yo creo que el gobierno debería tomá medida, porque el uso de aire condisionao es mu malo pal ecosistema y el planeta, asín que yo vería mu bien que aprobaran una ley que prohibiera la utilisasión de los parato de aire condisionao má de una hora al día. Ya que cada uno escogiera en su casa la hora que lo usa, pero creo que es nesesario pa combatí el cambio climático, el efesto invernadero y su puta madre. Si yo lo digo por ello, porque asquí en Cádi nunca me faltará la brisita marina, pero si sigue recalentándose el planeta, pal dómilvente los niño en el Virgen del Rosio van a nasé má negro que en Nigeria.

Quisiera dedicarle unas palabra a mis lestore de tierra adentro, esos porejito que sólo visitan las playa despué de cargá el maletero hasta el tó, cogé el coche una jartá de hora, tragarse má caravana que una pinícula de convoy, pisá la playa y volverse y eso sólo los domingo. A estos pobre desafortunao les debo disí que no se procupen, que esto no va a sé asín tol verano. Este caló no puede durá pa siempre. De hecho, en cuantito que estas persona cojan las vacasione y se planten en la playa, se nublará y refrescará. Ya lo sé que es una putada, pero es que asín está montao esto. Enmientra yo estaré usando la playa por ustede vusotro, porque alguien tiene que aprovechá estos día de playa.

Tanto es asín que ya he llamao a los de la serie pa disirle que yo doy de mano. Que cuando quieran nos vemo, le doy lo que he hecho y ya hasta ostubre, noviembre cuando ya no se pueda está en la playa. Los cojone querían que yo fuera a la Isla la Cartuja a verlo. "Tesquíya, pa que me dé a mi algo malo de la caló y me muera yo en tierras profana" Y no se le ocurre otra cosa que proponerme que quedemo a medio camino, con lo que hay a medio camino entre el Villamarín y el Carransa. "Yo no tengo seguro de vida", les respondí "y despué de lo que han amenasao a Fernando Santiago, ni me imagino la que me puede esperá a mi, en esa localidá". Asín que al finá bemo quedao en Málaga la semana que viene, porque allí tienen una sucursá. Ademá, en Málaga se está fresquito y la gente de Málaga es puntera. No como la de Cádi, pero se le aprosima. Y tienen playa. Con arena negra, pero playa. Al fin y al cabo, que es lo mínimo que una siudá en condisione nesesita pal veraneo.

4 comentarios:

Marisa dijo...

Pues nada carmelo, gracias por disfrutar tú por mi de ese sol, esa playa y sobre todo esa puesta de sol caletera.
Yo disfrutaré por ti de este calor seco y el mar de trigo sediento que con todo lo que nos ha llovido este invierno, que ya estaba yo ahorrando para comprarme una barquita para cruzar de acera, y ahora los labradores se quejan de sequía.
La verdad es que nunca he conocido a un sólo labrador conforme con la lluvia.

Un beso grande y feliz verano en el mejor lugar del mundo; tú que puedes.

Marisa

Paco Rodríguez dijo...

Eres malo carmelo con los de los interiores. Y despues tu vas a la piscina de Puerto Real y está medio Cádiz en ella.

Aunque puede ser que el chiringuito está apañao de precios, y van de colaera en el tren como cuando íbamos nosotros a las canteras

Sofista dijo...

No te dejes convence Carmelo, a la Isla de la Cartuja no te acerques en estos meses sino quieres volver a Cádiz deshidratao...
El verano aqui no empieza el 21 de junio ni de coña, que aquí llega más o menos con la feria...
Y yo encima trabajando to el verano, en el centro to llenito de obras.

Menos má que Cádi está aquí al laito ya sea en tren o en coche.

Saludines

Vicent dijo...

Di que si Carmelo, playita. Además tienes mas razón que un santo, aqui en Alicante cuando llegan los madrileños (na mas que les falta que poner una boca de Metro) se nubla y empieza a refrescar.

Un abrazo.

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