Carmelopoli

sábado, 13 de marzo de 2010

Anda que no tengo yo ná mejón que hasé

Pa un fin de semana que anunsian con solesito que lleva cayendo agua sin pará desde disiembre y ha llegao la cosa a tal punto que no se sabe si vivimo en Cádi o en Manchester. Presisamente este fin de semana no vi a sé yo el que me quite del medio, el que deje Cádi con la de cosa que yo puedo hasé en un fin de semana como éste.


Ayé vierne por la noche, por ejemplo, podría haberme quedao en casa viendo el Cádi, pero como yo no soy masoquista de eso que se le pone mortadélica resibiendo latigaso ni viendo al Cádi perdé, po escogí otra osión. Es que ante de vé al Cádi me voy a un quinario, un via crusi o un rosario y eso que a mi de la semana santa sólo me gusta la semana santa, que tol jaleo previo de la cuaresma me parese un rollaso de los capilla pa impedí que en Cádi estemo de Carnavá hasta el Vierne de Dolore.

Aunque no disfrutara de los día de cuaresma y en esta fecha no haiga asto carnavalesco que la mayoría de las chirigota están de gira como los Rolin Estone, aún asín Cádi ofrese mile de cosa mejore que hasé un vierne por la tarde. Simplemente un paseito por la plasa de San Antonio, calle Ancha, Novena, Columela, San Fransisco, Nueva, San Juan de Dió, estasión de penitensia en el Bá Los Pabellone y a mi templo, que es mi casa, ya te ofrese una tarde de gran categoría gaditana.

O con las gana que yo tenía de irme a dá un paseo por la Caleta y vé como la playa má trimilenaria del mundo ha resistio, una vé má, los temporale, las lluvia y los huracane, porque no hay tempestá que pueda con mi Caleta. Ni siquiera hay ministerio ni bisentenario que pueda con La Caleta, aunque alguno sigan empeñao en darno coba y hasé obra allí como si fuera el aparcamiento del Corte Inglé. Pero, ante de que los gaditano nos tengamo que encadená desde la estatua de Paco Alba a la de Fernando Quiñone pa defendé nuestra Caleta, tenemo que disfrutá de ella aprovechando los fine de semana como éste, con buen tiempo. Y eso es lo que yo he hecho esta mañana.

Como digo, esta mañana era el momento adecuao pa mi visita a la Caleta. Como también era el momento de pasarme por la plasa y comprobá si tienen rasón de quejarse tanto los detallista, que ya se sabe que son gente que se fijan mucho en los detalle y se quejan por tó. No he comprao ná, que despué tenía que irme a La Caleta y el pescao con el lorenso que pegaba se pone chungalé, pero he podío comprobá que si no llueve no entra agua y, totá, pa cuatro día que llueve un año normá en Cádi, tampoco es pa quejarse tanto.

Es que en Cádi siempre hay cosa que hasé. Mañana domingo, por ejemplo, será un día perfesto pa comprá unos cangrejito en la calle Sorrilla y con unas servesita, sentarse en la plasa Mina a disfrutá de una mañana dominguera auténtica de Cádi, que con el cambio climático hase ya unas poca semana que no cato un banco de la Plasa Mina un dominguito por la mañana y, probablemente, ese sea uno de los grande plasere de la vida.

Si me levanto temprano, incluso, podría irme a echarme unas lansá a la Alameda, aunque ahora lo de pescá se ha puesto má complicao, porque ademá de cogé algo hay que esquivá a los del Seprona porque cada lisa mojonera te puede salí por un pico, que ahora te piden carné pa pescá. Es que ahora te piden carné pa tó, el carné del paro pa pagá meno en el sine, el de jubilao pa comprá el bonobú má barato, el de autó pa colarse en el Falla, el del Cádi pa entrá en Carransa,... Este es un mundo de carnese. Y en el caso de la pesca de carné y de carná.

Eso es lo que a mi me gusta. Pero también hay otras posibilidade. Por ejemplo, darse un paseo por Cortadura a vé cómo han quedao las duna. O contá las piera que ha dejao la marea baja en la playita las mujere. O tomá una servesita en el Manteca. O cantá unos pasodoble en la peña el Quini. O vé el atardesé. O hasta lerse el libro del Pére Reverte, que no es que yo sea de lé, pero como es sobre Cádi, po iguá hasta se lo pido emprestao a alguien y leo las sincuenta primera página, que disen que el libro es mu gordo.

Mile de millone de cosa que puedo hasé y que son mejore que irse al Congreso de los sosialista de Andalusía a vé cómo Chave le daba el testigo a Gruñón. O escuchá el discurso de Setapé disiendo que tó iba a ir bien. O aguantá hasta las cuatro y media de la mañana pa que al finá el Cabaña se raje y se quede encajao en el sillón de Diputasión. Por eso, por muchas vese que me han llamao y me han escrito yo no ha hecho uno de los cuarenta bloguero que estaban en Miarmalandia contando el congreso de los sosiata.

Anda que no tenía yo ná mejón que hasé en un fin de semana.

miércoles, 10 de marzo de 2010

Anonimato

Lo que es la isnoransia. El daño que puede llegá a hasé. El peligro que conlleva. No. No vi a hablá del gobierno de Setapé y de su política económica que yo, por las noche, sólo veo Intereconomía si me esquivoco al pulsá los botone del mando y cambiá de caná. Tampoco me a la gente que voto pa las elesione munisipale a Rafalito Román. Los pobre bastante tienen con lo que tienen. Cuando hablo de isnoransia y peligro, estoy hablando de mi mismo.


Es que yo llevaba unos día una jartá de contento con el bló. En verdá, en verdá, yo estoy contento con el bló siempre. Es la criatura que má satifasione me ha dao y ademá, la que meno me ha costao alimentá, grasia a que el señó Blogué lo tiene tó gratuito, aunque los de las cabina de teléfono quieren empesá a cobrarle a don Blogue y a don Gugle, y si los de las cabina le cobran a esa gente, esa gente nos cobrará a nosotro. Y cuando me cobren a mi, te juro que es cuando yo dejo el interné, porque yo, de tiempo voy sobrao, pero de dinero voy má justo que el Ayuntamiento de Barbate.

Bueno, po despué del concurso estaba mu contento con mi bló, el bló del Carnavá había batio tó sus recor de visita, como si fuera la mismísima Isinbayeva, pero sin pertiga, y mi bló de siempre, éste, mantenía su nivé de visita, un poquito aumentao y la gente siguía dejando comentario. Pero, sobre tó, lo que má me había gustao era que empesaban a habé comentario del estranjero. No es porque yo despresie a la gente de Cádi, que ya sabei que pa mi son lo mejón del mundo. Ni siquiera a la gente de España, pero lo de que mi bló se leyera en por ahí afuera y que hubieran comentario en inglé y hasta en chino, que aunque yo no entendiera lo que ponía, po me hasía ilusión. Ademá, cada vé había má comentario de esa gente rara y nunca ponían su nombre. Eran comentario anónimo, pero no de los del pueblo ese que va a hasé la fiera en el Aguapar este año sino de anónimo de Anonimolandia, Kentaky, como mínimo.

Como la Vane siempre me ha dicho que lo del bló este no vale ná, porque yo escribo en gaditano y ná má que de cosa de Cádi, que eso no llega a ningún sitio, po ayé, enmientra que veía Gran Hermano se lo eché a la cara:
- La de comentario en inglé que estoy teniendo. Como se nota que el gaditano se está convirtiendo en el idioma universá. Pa que despué diga que yo soy como Cándido Ménde, que no me entienden más pallá de los sindicato.
- Opá, eso no son comentario -matisó mi Sergio.
- ¿Cómo que no? Si tengo un montón, tó los día un par de ello. Sobre tó en el pó del Bisentenario. Eso es porque a la gente esta de los Estado Tó Unido de América y a los de Gibraltá les interesa la cantidá de asto culturale que va a organisá Nuestra Señora pal 2012. Eso por no hablá de la cantidá de carrusele de coro que va a habé.
- Que no, opá, que eso no son comentario, eso es espam -contestó mi Sergio entre sobrao y prepotente, como Martíne Are cuando hablaba de Carnavá ante de que Onda Cádi lo rescatara pal teatro.
- ¿Es qué? -pregunté yo en toa mi isnoransia, que en mi caso no es bendita, es maldita.
- Espam. Eso son comentario generao por máquina con el único ojetivo de alterá el pageran de Gugle -mi Sergio siguía con el tonito. Ahora ya me recordaba casi a Juan Carlo hablando del jurado.
- Espan? ¿Pageran? No te estoy entendiendo un carajo.
- ¿Tú te acuerda cuando quisimo darle coba al Gugle con lo del Esponsor?

Yo asentí recordando una época en la que ponía unos enlase tó raro en cada página y me pagaban un dinero. Eso fue hasta que don Gugle se coscó y me devaluó el bló. Desde entonse me pagan un mojón y ya no pongo má enlase, pero soy tan flojo que no he quitao los que tenía.

- Al prinsipio te pagaban un montón porque tú tenía un pageran una jartá de alto.
- Amo a vé, ¿qué es eso del pageran? -pregunté otra vé.
- Pa que tú lo entienda. El pageran es a los bló lo que el Jurado Diario al concurso del Falla. Valora la calidá del bló y, aunque no sirva pa ná, en el fondo tó depende de eso.

La esplicasión me lo dejó clarísimo. Si es que ese es el tipo de metáfora que a mi se me quean.
- Po el pageran depende de la cantidá de enlase que tenga tu página y del pageran de las página que te enlasan. Amo, como lo del jurado Diario depende de los amigo que tú tenga en el Diario y de lo importante que sean esos amigo -mi Sergio también las tira con bala pero la lesión informático-carnavalesca no me terminaba de aclará las cosa.
- ¿Y qué tiene eso que vé con que una máquina haga comentario en mi bló? Yo creo que tú está esquivocao. Ven Cacelin, lé los comentario y me los traduse.
- No hase falta ni que te levante, Cacelin -cortó mi Sergio-. A que tienen una jartá de enlase esos comentario -me retó mi Sergio.
- Po sí.
- Eso es porque los enlase los ponen en las página con má pageran pa aprovecharse y que sus página suban en la clasificasión.
- ¿Como cuando una comparsa pone entre los autore el nombre de uno de los puntero, aunque sólo le haiga afinao el tono del pito de los cuplese con tal de cogé nombre y que el jurado lo valore mejón? -pregunté yo siguiendo el simi entre interné y Carnavá.
- Sastamente. Y esa gente no es que te lean, se aprovechan de ti.

Osease, que yo, en mi isnoransia, pensando que este bló estaba arrasando en Pensilvania y resulta que eran unas máquina que me estaban chupando la sangre de mi bló. Las cabrona. Ya me estrañaba a mi tantos comentario en Mis dulse tentasione, con lo mala que era esa comparsa. Me se tuvo que poné la cara de un metro. Peó cara que la de Laporta bailando un choti.

- Pero tiene solusión -me abrió la esperansa mi Sergio y ya me volví a sentí como Laporta en una sardana.- Tiene que filtrá los comentario.
- Pero eso a mi no me gusta. Yo quiero que tol mundo pueda disí lo ques quiera. Cádi la cuna de la libertá y tó esas cosa. Es mi filosofía de bló y de vida.
- Ya, opá. Una cosa es moderá los comentario y otra filtrá los comentario. El Obeli, por ejemplo, modera los comentario. Y don Bustelo, modera y filtra los comentario.
- Que a mi no me parese malamente lo que hase don Bustelo, que cada uno en su casa hase lo ques quiere -le corregí yo, no fuera a sé que llegara a oído del hombre de las mil melodía y me hisiera su bajansia. Aunque no creo yo que suseda una cosa como esa.
- Po lo que tiene que tocá asquí y asquí y entonse, a partí de ahora, ante de hasé un comentario quien sea tiene que rellená este cuadraito pa asín evitá que las máquina puedan siguí robándote el pageran.

Asín que ya sabei. Desde hase un rato cuando hagai un comentario os saldrá una palabrita escrita asín en formato raro pa que las máquina no la detesten. Vosotro la leei, la escribí en el cuadrao y ya podei poné el comentario. Lo de poné el comentario sigue siendo iguá, porque yo no vi a ejersé ningún tipo de sensura, que no trabajo en la diputasión de Valensia. Ni en la de Cádi. Bueno, en la de Cádi no trabaja nadie. Pero vai a tené que hasé un pasito má por culpa de las máquina que se escudan en el anonimato pa subí su nivé a costa del nivé de este bló. Pagan justo por pecadore. Pero eso es lo que hay. Espero, sinencambio, que sigai hasiendo la misma cantidá de comentario y en el mismo nivé intelestuá. (Esta es la parte del peloteo). Yo me comprometo a, en la primera semana, contestá tós los que venga.

lunes, 8 de marzo de 2010

Anti alborto

Imaginarse la estampa. Las onse de la mañana del domingo, yo estoy en mi cosina desayunando, porque los domingo tampoco me gusta levantarme demasiao tarde que si no, pierdo el día y el domingo es siempre el día que má cosa hay que hasé. Po eso, que estoy yo en mi cosina, juntándole manteca al pan que me acaba mi Chari de tostá cuando llaman a la puerta. Me levanto a abrí y es mi suegra, con el pelo cardao, en una mano una bandera de España y en la otra una banderita roja.


- ¿No me diga que juega hoy la selesión? -le dije.
- Déjate de rollo, Carmelo, que vamo de manifestasión -me contestó enmientra que me apartaba pa colarse en mi casa por toa la cara, como ella hase las cosa siempre.
- ¿De manifestasión? ¿Otra vé viene Rajoy a Alcalá de los Gandule? Porque hay que vé la emperraera que ha cogio el barba con ese pueblo. Que no digo yo que sea un pueblo feo, que es mu bonito, pero tampoco es como pa vení cada dó por tré a darse un paseíto rodeao de familias numerosa. Que también podría haserlo alguna vé en Barbate y asín come mojamita o Arco y vé las vista que tiene el balcón del coño...

Ni me contestó. Mi suegra ni me contestó. Tiró pa adentro buscando a mi Chari. Yo volví a mi cosina, porque no hay ná que me dé má coraje que comerme las tostás frías que a mi me gusta juntarle la mantequilla y con el caló residuá del pan se derrita, que me recuerda a mi a cuando de chico nos ponía mi mare el pan con el chorreón de aseite pa la merienda y ya estábamo alimentao hasta la noche.

Enmientra que le pegaba bocao a la piesa de pan y me llenaba la barba de mantequilla, escuchaba a mi Chari y a su mare discutí. No sé si por mediá o por morbo, me levanté y me aserqué al cuarto guardando la distansia sufisiente pa que el palo de la bandera de España no acabara en mi cabesa, que tampoco es que yo sea Laporta, pa que me tengan que golpeá con una bandera con dó colore, como disía el Niño Antonio.

- ¿Qué pasa con tantos chillío? -pregunté -que estoy resién levantao y me da doló de cabesa.
- Ná que te importe -me contestó mi suegra con ese tono tan dulse y educao que mantiene en sus conversasione cormigo.
- Ná, Carmelo, mi mare, que quiere que yo vaya a una manifestasión.
- ¿A Alcalá? ¿Y quién va a prepará el almuerso?
- Que no es en Alcalá, jartible. Que pesao con Alcalá -me reprochó mi suegra.
- Ahora vi a sé yo el pesao con Alcalá, con la que está dando el barba.
- No, Carmelo, es asquí, en San Juan de Dió. A las 12 -me esplicó mi Chari con lo que me quitó un peso de ensima porque estaría de vuelta pa cosiná las dó dorada que había comprao el sábado en la plasa y que, como pude comprobá despué, al horno podían está de másima categoría.
- Tonse, ¿te va a vení o no? -preguntó mi suegra dándome la espalda.
- No, mamá, que está lluviendo y no me se apetese.
- Me parese mu malamente, Rosario. Mu malamente. ¿Y tú? ¿Te viene tú? -me dijo girándose pa mi.
- ¿Yo? ¿A manifestarme? ¿Por qué?
- Contra el alborto -me respondió.
- Es que yo no vi a albortá.
- Ya. Pero muchas niña de 16 año van a albortá ahora despué de una noche de cachondeo por la Punta sin tené que avisá a los padre. Y tenemo que protegerla.
- ¿De la noche de cachondeo, de la Punta o de los padre? -pregunté con mucha ingenuidá.
- De los sosialista, que van a hasé que maten a criaturita indefensa -me contestó mi suegra.
- No me diga que van a poné el alborto obligatorio.
- Desde luego, que poca sensibilidá tiene pa estos tema. Si es que de dónde no hay no se puede sacá. Yo no sé ni siquiera pa qué te he dicho ná. Despué muchos golpe de pecho en misa. Po la Santa Madre Iglesia está contra el alborto.
- Aro, es que si no, se quean sin niño pa sé monaguillo. -Mi suegra cada vé se estaba poniendo má colorá-. O pa montá los coro eso que le gustaban al hermano del Rasinger.
- Po va a vení hasta Teófila. Y como la vea le vi a disí que tú no ha querio vení. Te debería dá vergüensa, tanto rollo que defiende a Cádi y no defiende a sus feto -me amenasó mientra que cogía la puerta y gritaba.- Rojo. Asesino de niño. Bolchevique.

En verdá había consiguio mi ojetivo que era quemarle la sangre a mi suegra y que se largara y nos dejara a mi Chari y a mi tranquilito. Aunque lo de que no defiendo a los feto gaditano me dejó cavilando y tengo que reconosé que llevaba rasón. A mi me parese mu malamente que una mujé que vive en Cádi pueda desidí albortá porque está negándole al fruto de su vientre el derecho má grande y má importante que puede tené un sé humano: vé la lú de Cádi al atardesé. Ademá, que si toas las mujere de Cádi albortasen dentro de unos poco de año no iban a habé niño pa hasé las comparsa juvenile. Con lo bonito que es criá a un bebé, enseñarle las diferensia entre una comparsa y una chirigota, entre un cargaó de Cádi y un costalero miarmeño, entre la Caleta y el resto del mundo. Pero bueno, que hasta ahora también se podía albortá y sigue habiendo comparsa juvenile.

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