Carmelopoli

miércoles, 11 de noviembre de 2009

Por las calle

Hay cosa, que por mucho que se intente, no se pueden reprodusí de forma virtuá. Aunque se inventen un aparato que se meta en la boca y simule las sensasione que resiben las papila gustativa, lo que se siente al mordé una tortillita de camarone de La Guapa, no podrá nunca reprodusirse si no es asercándote a la plasa, justo enfrente del Carrefú (ante Champion y ante Simago, pero con las misma cajera), comprando media dosena y mordiendo, uno por uno esos trosito desgajao del paraiso en forma de fritura.


Sin salí de esa sona, por mucho que inventen simuladore de oló, el aroma que se persibe en la plasa de las flore, cuando el gallego tiene el aseite jirviendo y los trosito de adobo saltando en su interió, no habrá nunca jamá forma de sentirlo estando tan tranquilo, sentao en tu casa. Ni eso, ni el aroma a mar que te entra por los bujero de la narí cuando sale de la calle la Rosa y llega a La Caleta.

Es verdá que toavía no han inventao esos cacharro que simulen los olore o los sabore. O si lo han inventao, son de esas cosa que tienen los americano en prueba en la Nasa y no se la dejan a nadie. Pero yo estoy convensio en que esas sensasione naturale que uno disfruta con determinada cosa no son equiparable. Yo no he probao los cacharro del siberseso, pero estoy seguro que lo que te entra por el cuerpo cuando la mano de la persona a la que ama y desea (o de tu parienta, si no te quea má remedio), te se va subiendo desde la rodilla hasta la parte del meollo, no hay computadora ni simuladó que pueda igualarlo. Por mucho que lo perfesionen y por mucho que lo mejoren.

Incluso aunque saquen una picha de esa con tejido de picha empalmao. La picha artifisiá que están probando con los conejo. Yo te digo que un lavativaso a una picha de esa no puede sé lo mismo que uno a tu picha de toa la vida. Que lo han probao con conejo, que esos bicho están tol día con el triquitraque y les da iguá ocho que ochenta, pero que lo prueben cormigo. Con lo que me cuesta a mi levantá la mía, imáginate una puesta ahí de mentira. Pero bueno, que el tema de hoy no es el guarreo, sino la diferensia entre lo auténtico y lo virtuá, lo falso, lo tesnológico.

Yo os puedo poné el ejemplo de los jom sinema. Una vé, me invitó un amigo que yo tenía a su casa porque se había comprao una tele de esa hipermegaancha, que pa llevarla por mi calle la tiene que poné de canto porque si no, rosa con las parede y un sistema de sonido dolby surraun, de raun y raun. Bueno, po ese amigo, el Latilla, en concreto y no pienso esplicá porqué lo llamamo el Latilla, me dijo que fuera a su casa pa vé en su peaso de equipo unas grabasione de Carnavá que él tenía. Yo me sentí como los cura cuando pasan el sepillo en misa: ilusionao al prinsipio y totalmente desesionao cuando vi el resultao.

Porque por mu bien que esté eso, no se puede compará a la sensasión de escuchá en diresto un pasodoble histórico en el Falla. Como me pasó a mi el día del pasodoble al Papa de Martíne Are. Aquel día yo estaba en el teatro, porque me colé, por supuesto, y la sensasión despué de escuchá ese pasodoble no me se olvidará en la via. O cuando escuché, también en situ, que quiere disí, en el mismísimo teatro, el pupurrí de Los comboi da pejeta. Son momento que te se quean y que no pueden sé comparable.

Sin en cambio, aunque no pueda habé ná comparable con la realidá, los de gugle han desidio meté en sus mapa la posibilidá de paseá por las calle de Cádi. Tú te mete en los mapa, escoge, Cádi y mueve el muñequito amarillo por endonde tús quiera enmientra que va viendo por la pantalla la imagen de las calle de Cádi.

Que nadie se asuste porque la imagen no es en diresto. Asín que no hay posibilidá de mirá por tu ventana pa vé si tu parienta está preparando el puchero o no tenei nesesidá de comprá un perchero pa la entradita porque se podei colgá los abrigo en vuestros propio cuerno. Está tó grabao de hase tiempo. Concretamente, de enero de este año. ¿Que cómo lo sé? Porque he hecho una investigasión profunda.

Primero, me di cuenta de que era invierno porque la gente iba tapá como pa cogé gamba en un Procosú. Despué me he fijao con atensión y he descubierto que están puesta las luse de Carnavá. Es verdá, que en Cádi las luse de Carnavá se llevan una jartá de tiempo, pa alegrá las calle. Pero es que me he asercao (virtualmente) a la plasa del Falla y estaba allí la furgoneta de Onda Cádi. Es disí, era fecha de preliminare y, por tanto, tuvo que sé en enero de este año.

Puedo disiro hasta la hora, y es que las afoto las han cogio mu temprano. Sobre las dié, dié y media. Por eso no me he encontrao ni en la balaustrá de La Caleta, ni en el bá del Gordo, ni paseando por mi calle. Tampoco está el Angelin, en ninguno de sus sitio habituale, porque a esa hora estamo acostao. En verdá, es que había hasta poca gente por la calle. Que ya es habilidá de los de Gugle de venirse a Cádi y no cogé a tol mundo paseando. Eso es un punto negativo pal sistema.

Yo entiendo que ello han generao este mapa pa multiplicá las visita de su sistema. Tú imagínate cuando se corra la vó (y no habló de nadie del periódico) de que se puede paseá virtualmente por Cádi. En el ordenadó. Pero te digo yo, que lo he hecho y he podio compará, que no es lo mismo. Lo naturá es siempre mejón y darse una vueltesita virtuá de Servante hasta San Juan de Dió tiene su grasia, pero no se puede compará con dársela de verdá.

martes, 10 de noviembre de 2009

De otro mundo

Cádi es una siudá carasterisada por la capasidá de trabajo de sus habitante. En Cádi, a las dose del mediodía no te encuentra a nadie por la calle, porque tol mundo está en su puesto de trabajo. Es algo isnato en el gaditano, ese espíritu de sacrifisio y esa capasidá de doblá la parte esta de los lumbare pa mejorá su posisión y su estatu sosiá. Porque el gaditano es un tío ambisioso. Que si gana dó, quiere ganá tré. Y si gana tré, echa hora estraordinaria pa ganá cuatro. Hase tó lo que sea posible por pogresá y nunca nunca nunca se conforma con lo que tiene.


Un ejemplo de eso es el notable tejido industriá y económico de la siudá de Cádi. Si tú te fija, no hay ni un almarsen en tó Cádi en que el dueño no sea gaditano. De hecho, en Santandé, los almarsene que hay allí están montao por gaditano que fueron a Cantabria y a poco a poco se acabaron queando con los negosio en los que trabajaban. Echaban tanta hora que hasta dormían allí y cuando se fueron jubilando los dueño ello se quearon con tó. Por eso, en Santandé a este tipo de establesimiento se les llama "Chiquillo", por el término con el que se referían en los año en que llegaron a aquella tierra aquellos niño gaditano, ahora grande terrateniente de la sona.

Eso por no hablá de las obra. No hay una obra en Cádi que tenga contratao a un albañí de afuera de Cádi. Siempre con tó por lo legá, su segurida sosiá, sus paga estraordinaria, su cotisasione. porque en Cádi son de cumplí mucho con las norma. Será por esa sangre alemana que le corre por las vena que tienen esa capasidá de esfuerso y de superasión. De hecho, se dise que Estoico, el que jugaba en el Barselona, que dio nombre al estoisismo, en verdá había nasio en Cádi.

Eso se comprueba ná má que mirando cualquié ofisina y empresa gaditana. Tú entra de sorpresa en un trabajo en Cádi y no hay nadie leyendo el Diario ni metio en el interné. Fítetú cómo serán los gaditano que cuando llegan a su puesto de trabajo, el primé día, lo primero que hasen en el ordenadó es desintalá el solitario y el buscamina, pa que no haiga malos entendido. Si el ordenadó está ensendio, ten por seguro que el gaditano que está delante está trabajando. Por eso los foro de carnavá, los del Cádi y los de Semana Santa han tenio que serrá porque no hay gente pa poné comentario ni opiná sobre las distinta cuestione importante de esos tema.

Y es que, en verdá, en Cádi el furbo, el Carnavá y las cofradía son una cosa asolutamente secundaria. La gente pasa de esos tema y sólo se dedica a currá. Al estadio Carransa no va casi nadie y, lo que es peó, nadie habla del Cádi el lune en el bá. Bueno, es que en los bare no hay nadie porque está tol mundo trabajando. Lo mismo pasa con el Carnavá, que cada vé provoca meno interé entre los gaditano que consideran el mundo del carnavá mu bajuno y prefieren la ópera, los museo y las biblioteca. Un domingo por la mañana no se cabe en el museo de Cádi de la cantidá de gente que entra. Porque los gaditano son asín, trabajá y cultura.

Cómo será la cosa que los funsionario de la Junta de Andalusia que trabajan en Cádi son un ejemplo pal resto de funsionario del mundo entero. No hay un funsionario que se escaque ni un minuto y en la plasa de asdruba han tenio que serrá toas las cafetería, porque no hay un ausiliá arministrativo que tome un desayuno en hora de trabajo. Es que los gachone no levantan el culo de la silla que hasta han tenio que contratá a unos nota pa que a las tré avise a tó los funsionario pa que se vayan ya pa su casa, que tampoco es plan de que se esedan en produstividá.

Este afán laborá es una cosa que al gaditano se le inculca desde pequeñito y se refuersa, sobre tó, en la universidá. porque la universidá en Cádi es el culmen de la enseñansa del mundo. Los mejore investigadore del mundo mundiá se rifan por vení a Cádi a dá clase y compartí sus conosimiento con los grande espesialista que llenan los despacho de la universidá de Cádi. Tanto conosimiento y tanta fama tiene esta universidá que año tras año vienen una jartá de chavale de Erasmu de toa Uropa, que ya se sabe que los Erasmu sólo quieren universidade en las que se trabaje mucho y se aprenda má.

Es que en eso es un ejemplo Cádi pal mundo entero y los estranjero saben aprovechá esa capasidá de la gente de Cádi. Las mayore multinasionale están deseando intalarse en Cádi y las que consiguieron intalarse en su momento no buscan otro sitio pa montarse. Sólo la General Motor se vio obligá a serrá, pero es que la fábrica de Cádi produsía tanto que desbordó a las demá fábrica y con el esedente de produsión van a siguí alimentando de amortiguadore los coche de la Opel que recorren las carretera desde Los Ángele hasta Sebastopol.

Porque los trabajadore de Cádi de la General Motor no se cogieron ni una baja en tó los año que estuvieron los americano. Era algo que se consideraba un milagro que durante tantos año a naide le pasara ná. Pero es que los chavale que lo dieron tó por la General Motor iba a trabajá hasta con fiebre, con dolore de cabesa o en la semana de carnavale. No había justificasión pa la baja. Porque en Cádi nadie cobra una baja indebida. Por ejemplo, hase mucho año los astillero tuvieron que aligerá de personá porque sobraba gente, que con meno ya llegaba pa poblá de barco gaditano los siete mare. Bueno, po ofresieron a la gente cogerse una baja por enfermedá de sordera falsa pa cobrá el sien por sien y nadie se lo cogió. Mira que era una buena osión, dejá de currá y cobrá el sien por sien que hasta le daban unos poco de millone por la baja. Pero la gente, por su ética y por sus gana de trabajá lo rechasaron.

Quisá lo peó que tienen los gaditano es que no tienen correa, no asestan las crítica. Se toman las cosa demasiao en serio y eso es un poblema. Por eso, si alguien se toma a guasa a los gaditano, los gaditano no se lo perdonan y lo ponen a parí.

Así es Cádi y asín son los gaditano. O al meno, asín quisieran alguno que fuera...

lunes, 9 de noviembre de 2009

Orgullo

El hecho de que yo ya no escriba en la vó y que ahora te regalen el Abesé si lo compra no quiere disí, nesesariamente que La Vó vaya pa peó. Bueno, un poco sí, que mis artículo no tenían grapa, y ese elemento metálico en el Abesé es siempre un coñaso, sobre tó en verano si viene una levantera y se produse uno de eso ataque de periódico a la cara de lestó. Con cualquié periódico lo único que te pasa es que traga tinta, pero si está leyendo el Abesé te puede saltá un ojo. Por eso los facha prefieren los chiringuito, que se nota meno el viento. Totá, que La Vó tiene sus cosa buena. Si por alguna de esas cosa buena, como mis amigo Chapu, Pepelandi o Pepemonforte, o porque os equivocastei, o porque colesionai grapa del Abesé, que todo es posible, comprastei ayé La vó se os daríai cuenta de que publicaron un rankin de siudade. El rankin del informe merco Siudá en el que se analisaban setentisiete siudade de España.

Si alguno, como digo se compró La Vó por la estraña motivasión que sea o porque le gustaba la pinícula que regalaban "The hunted" (que no tiene ná que vé con la gente está de los ayuntamiento que está bien untaita de manteca de la verde de los contrustore), o lo que es má probable, la leyó de grati en algún sitio, habrá pensao: "ojú, Carmelo tiene que está más mosqueao que Subiela en el pregón de Martíne Are. Tré día sin escribí y en el rankin ese Cádi estaba el 53 entre 77, como una comparsa de Antequera en el Falla sin regalá mollete".

Si pensai asín se esquivocai. Es verdá que Cádi en ese rankin está la 53 de 77. E incluso, lo que podría paresé que es peó: por detrá de ese pueblo anónimo que es tierra de reonda y minotauro disfrasao. Lo sé y no me importa. Es má, creo que tiene una justificasión aún má clara que la de Juan Carlo cuando echó a Ramoni de su comparsa.

Porque ese rankin clasificaba a las siudade según sai categoría. Entre ella estaba una clasficasión de le mjón siudá pa trabajá. es evidente, que en eso Cádi ha queao de las peore. Y no porque no haiga trabajo, que es verdá que en Cádi la empresa con más gente es el Inen, que de tanta gente que hay allí ha cambiao de dueño y ahora se llama Sae. Es que Cádi es la peó siudá pa trabajá, porque es que no te se apetese. Tú sale de tu casa a las nueve meno dié pa ir al curro y vé esa lú que tiene Cádi, esa calma dulse y lo último que te se apetese es ir a la obra, a la ofisina o al tanatorio, según tú sea, albañí, funsionario de la Junta o insineradó. Es que no te entran gana. En Logroño, sin en cambio, que ha queao la primera, con la rasca que pega por las esquina, que en invierno tó Logroño es un gran Procosú, la gente está deseando plantarse delante del monitó del PC (que no tiene ná que vé con los del congreso de este fin de semana) y pasarse allí las hora, porque es que no hay ná que hasé por la calle.

Lo mismo cabe disí en otras clasificasione como la de siudá pa estudiá. ¿Qué muchacho que venga a Cádi se va a poné a estudiá? Ná má que hay que pasarse por el paseo marítimo o La Caleta que están siempre lleno de esas chavala que han venio de Erasmu a Cádi y que se van a ir con un bagaje culturá tan amplio como distinguí perfestamente el cubata de garrafón del de Guait Label, conosé perfestamente la influensia de la luna en las marea, sabé en qué parte de la playa es mejón ponerse según el viento que sople y quinse palabra sinónima de mamaso en gaditano. Eso y un coló rojiso de piel que esportarán a su pueblo. Pero de estudiá poquito, porque es que en Cádi no se apetese.

Tampoco tenemo que está mu arriba en la clasificasión de siudá ideá pa hasé negosio. Cádi es chunga pa hasé negosio, porque asquí, quien má y quien meno sabe latín y es mu difísi darle coba a la gente. Fítetú en el Corte Inglé, por ejemplo, que viene asquí a vendé el salchichón que vende Pepe el del almarsen a uno ochenta el cuarto, los del corte inglé lo ponen a dié leuro el kilo. No hay negosio, porque en Cádi los único que tienen lisensia pa timá son los político de la Diputasión y algún que otro poeta de comparsa.

Yo veo, por tanto, lógico que Cádi esté entre las que tienen el rankin má bajo. Sin en cambio, en una cosa, Cádi es de las mejore, en concreto la tersera. En concreto, en la clasificasión de orgullo. Los gaditano somo los tersero má orgulloso de sé de donde somo. Y eso sí que es una cosa importante, porque no hay ná mejón que está satisfecho y no sólo lo digo por lo agustito que se queda uno despué de soltá lastre a lo Coronado ensima de Roca. Lo digo porque el orgullo de sé gaditano está por ensima del orgullo de sé de setenticuatro sitio distinto.

También es verdá que estamo por detrá de los de San Sebastián y los de Graná. Como en San Sebastián nunca he estao no puedo opiná porqué los sansebastianino están tan orgulloso de sé de su tierra si allí no hay ni Carnavale, ni Caleta, ni dominguito de Carransa, ni el Nasareno por Jabonería. Tampoco lo tiene Graná y también están por ensima nuestra, lo que demuestra lo modesto que somo la gente de Cádi que a pesá de viví en la mejón siudá del mundo y que sé de Cádi sea lo mejón que le puede pasá a uno en la vida, po sabemo respondé con sierta prudensia y tampoco quiere lansá las campana al vuelo.

Por eso me he quedao satisfecho con la encuesta. Porque en lo que de verdá importa, en el sentimiento de pertenensia a la mejón siudá del mundo, los gaditano demostramo cosiensia y prudensia. Es que como disía aquella copla del gran Antoñito Martin: "De Andalucía, si señor, de la tierra de la alegría que milagrito Dios me mandó. Andaluz y gaditano que viva la madre que me parió". Y quién no va a está orgulloso de habé nasio en la misma siudá que Antoñito Martin, Martíne Are, Quiñone (Fernando), Isamel Beiro o Andy y Luca.

Related Posts with Thumbnails

Busca lo ques quiera

Google

Los pó del Carmelo, calentito en tu correo

Enter your email address:

Delivered by FeedBurner