Carmelopoli

jueves, 6 de septiembre de 2007

Mis salvadore

Yo sé que estoy dando una jartá de coñaso con lo de que estuve a punto de espicharla, pero es que tenei que enternderme, que despué de verme más pa llá que pa cá la cosa me ha marcao una mijita. Hay que tené en cuenta que, como ya he dicho otras vese, no es lo mismo morirse en Cádi que en otro sitio, como por ejemplo, en Cuenca o en Albasete. Porque si tú ere de Cuenca o de Albasete y en invierno hase una jartá de frío pero ni nieva ni ná, y en verano de la caló que hase no quedan allí ni las letra del nombre, po morirse tampoco es tan grave. ¿O pa que se creei que inventaron los de Albasete las navaja? ¿Y pa que creei que sirven las casa colgante de Cuenca? Pa suisidarse. En Cádi no, en Cádi no hay suisido porque con la bellesa de su má, el coló de sus calle, la lú de su sielo, la alegria de su gente, Nuestra Señora saludandote por la calle... po nadie quiere morirse. Joé, si cada vé hay más viejo en Cádi porque los gachone no están dispuesto a espicharla de lo bien que viven aquí.

Bueno, me vengo a referí, que hoy también voy a contaro algo de los dia que estuvo a punto de comprá una parselita en Chiclana. Porque yo me he salvao, pero me salvao por una serie de sircunstansia y, sobre tó por la asión cojunta de la Seguridá Sosiá, mi Chari y la Virgen del Carmen.

De la sircunstansia, el hecho de que el convite fuera en el Cantabrico, justo al laito de urgensia ha ayudao a mi resurresión. Tú imáginate que esta gente biera selebrao el convite en los Drogo, allí en La Barrosa, que está mu de moda también ultimamente. Po de La Barrosa, me habría cogio mucho más serca el sementerio que el hospitá y sin duda San Pedro me habría dejao pasá. También me ha salvao, y desde asqui quiero agradeserselo, el cuñao de la novia que habia terminao primero de medesina y fue de los que me ayudó a llevarme del tirón al hospitá. Igualito que la Nuria, una sobrina de mi Chari, que tiene un módulo de efepé de eso de ausiliá de enfermería y cuando me vio desmayao en el suelo se desmayó ella también. Si es que es lo que yo digo, que la sangre de mi suegra algo malo tiene que tené.

Pero sobre tó, quien me ha salvao ha sio mi Chari en su asión conjunta con la Virgen del Carmen, todo ello grasia a la Seguridá Sosiá. Me esplico. Resulta que cuando yo estaba esperando allí en el descansillo con el gachó de las gafa culo botella, mi suegra fue a la Seguridá Sosiá pa vé cuánto le iba a quedá a mi Chari si yo terminaba espichandola. Cuando se enteró se fue del tirón pa su hija -mi Chari- pa asvertirle. Del susto que se llevó mi Chari me dejó en el hospitá y se fue diresta a la iglesia del Carmen (porque como tol mundo sabe ya en Residensia no se puede resá que han serrao la capilla) y le pidió por favó que no me muriera porque le iba a quedá tan poco que no iba a podé ni jugá al bingo. Y el bingo pa ella es sagrao.

Tanto resó, tanto resó que yo creó que fue la Virgen del Carmen la que llamó al de arriba y le dijo que me dejara volverme. Yo le he preguntao porque ella disía que queria trabajá y dise que ella queria trabajá pa tené más dinero pa ella, no pa darle de comé a los niño, que pa eso nos llega con mi paga.


periodico digital madrid
alta en buscadores
video chat erotico
segunda mano bilbao
ganar dinero por internet
hotel en madrid
posicionamiento web
salut aloe vera
menorca hoteles

miércoles, 5 de septiembre de 2007

Nueva perspestiva

La cara de mi suegra cuando llega a mi casa y me ve espatarrao en el sofá, con los calsonsillo de bose, la camiseta de tirante enseñando el ombligo y la baba cayendomese por la parte del lao de la boca, enmientra que en Onda Cádi está saliendo Nuestra Señora esplicando lo bien que estan to las cosa en Cádi.

La arena en el bocadillo de tortilla, esos domingo que te ha llevao la tortilla, el valdepeña, la servesita, la toalla, la sombrilla y la silla a la Caleta y de repente le da por saltá al levantito y cuando muerde te da asin como un repeluco entre los diente.

Los lune por la mañana que abro el diario en el bá del gordo y leo que ha ganao el Jeré, el equipo del Lopera y los palangana.

El sonido del tubo de escape de la moto de algún chavá gaditano que pasa a las dó y media de la mañana por debajo de tu ventana que está tu en lo más mejón del sueño, guiñandole el ojo bueno a Pá Padilla en medio de la más mejón habitasión del Hoté Aslantico, y de repente sale tu de esa maravilla pa volvé la cara al techo de tu casa y te da cuenta de que de este mé no pasa de que tu Chari te mande pintárlo.

Cuando te come un cacho de bisté de serdo y te se mete un hilito de carne entre las dos muela de ahi abajo que te lleva media hora hasiendo chicchic, dandote con la lengua, metiendo la uña, jalando con el palillo y el hilillo de carne no sale.

Los dia que mi Sergio lee el pó de este bló y me dise "Vaya porqueria que ha escrito hoy, opá. Esto no vale ni de guión pa Los Moranco. Ni pa cuplé de tu comparsa, picha". Y a mi e se queda mal cuerpo por todo los que leen este pó.

O las noche que mi Chari tiene gana de guerra y me pasa la mano asin por el lomo pa darme indicasion de que han abierto la verja del peñón de gibraltá, nos despelotamo los dó, nos ponemo a faená por agua turbulenta pero mi Bartola se resiste a tomá posisione y no se pone dura ni con una dosi de almidón.

Todas esas cosa que pueden paresé desagradable he estao a punto de perdermela y los dia que mi suegra me mire malamente, cuando me dispierte un tubo de escape, cuando coma arena, cuando mi Sergio se meta con mis cosa o cuando Bartola no me se levante... seguiré siendo felí porque sigo vivo.




unificar deudas
catering
perros pequeños
agencias matrimoniales
Venta piso
diseño web
master madrid
Fiestas para empresa Madrid
decoracion baños
perlas de australia

martes, 4 de septiembre de 2007

En el Umbrá de la Puerta

Era un tune una jartá de oscuro, asín como cuesta arriba. Yo no queria subí, más que ná porque a mi no me gustan hasé esfuerso ni siquiera en un dia como ese. Al fondo se veía una lú un montón de fuerte, asín como cuando son las tré en la caleta un día de agosto y tú mira parriba sin las gafa de só.

Al lao de la lú un gachó, clavao al Alemania, vestio de blanco y con el pelo blanco y una barba una jartá de larga como si no hubiera ido al barbero, por lo meno, en los ultimo dós mil año. Vamo, como el Alemania, pero disfrasao del Madrí, y con unas llave en la mano. Yo seguía subiendo la cuesta. De repente, miré a mi lao y estaba allí sentao Quiñone con una libreta en la mano. Me asusté. Me estaba yendo al otro barrio... y el de las llave era San Pedro. Me se pasó por delante la pinicula de mi vida, que más que una pinícula era como un anunsio de la Cruscampo.

Llegué y protesté. "Yo nos quiero morirme, Pedro, picha. Que todavia no me he llevao un primé premio en el Falla, que nunca he visto al Cádi en la uerfa, que mis niño son todavia mu chico,..." Pedro se lavó las mano, el cabrón. "Yo de eso no sé ná. Asqui el que manda es el de arriba, yo solo abro la puerta. Asin que esperate que te avisemo."

Yo estaba nerviosito perdio dando vuelta en el descansillo, tó blanco, me estaba mareando, aburrio. Estaba allí el gachó ese de "Si no hablo de mi libro me voy". El de la vó del bajo del coro de Julio Pardo, la bufanda y las gafa de culo botella. Lo que pasa es que con lo antipatico que es yo no queria hablá con él no me fuera a soltá un borderio.

Se me hiso una jartá de larga la espera. Como yo no me callo ni muerto, empesé a darle el coñaso a Perico (ya habia confiansa) "Pedro, picha, ¿qué me espera ahi arriba?" "Asqui arriba esta la gloria". "Bueno, al meno, comere pastele y el pan no será de baguete". "Y ¿quiéne están ahi arriba? ¿Está Paco Alba? ¿Está el Peñita de Cádi? ¿Está el Masa?" "Aqui arriba están las mujere virgene y los hombre que nunca se han emborrachao." "Shungo, porque no vi a conosé a nadie. Vamo, seguro que no hay nadie de Cádi".

De repente llega un chavá joven con perilla y un balón de reglamento. A este tío lo conosco yo, pensé. ¿En qué comparsa salia? A to esto que le suena el movi al Perico. "De los tré dile a dó que suban". "¿A cuale, señó? Al del ojo estravio y ¿a quien má?. "Tus muerto, Perico", susurré pa que no se enfadara. De repente sonó un trueno. "Nooooo, el del ojo estraviao no. Que suban el de la perilla y el de las gafa culo botella". "Pero, si el de la perilla es más joven, y tiene más dinero y hase deporte. Y el de las gafa culo botella escribe en El Mundo" "El de la perilla y el de las gafa culo botella pa arriba y el otro que se vuelva, que no le toca hoy. Que tiene que siguí escribiendo en su bló". Y Perico, con cara de cascarrabia le dijo al chavá que llevaba el balón y al Umbrá ese que subieran y a mi me mandó volverme.

Related Posts with Thumbnails

Busca lo ques quiera

Google

Los pó del Carmelo, calentito en tu correo

Enter your email address:

Delivered by FeedBurner